Por Victoria Castro Chávez
Chetumal.-Los acuerdos de la Junta de Gobierno y Coordinación Política, Jugocopo, de la XVIII, permitieron que este lunes cuatro de mayo, las actividades en el Congreso de Quintana Roo se paralizarán para convertirse en un día de asueto aún cuando las Ley Federal del Trabajo no considera este día como inhábil, por lo que al menos en esta semana, solo se tendrá una sesión ordinaria en el Pleno Legislativo.
Esta situación incrementa la falta de productividad del Congreso de Quintana Roo que ha sido identificado como el más caro del país y al mismo tiempo, el más improductivo, con la agravante que muchas de sus decisiones legislativas han tenido que ser rectificadas por las observaciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.
En la XVIII Legislatura se encuentran «Diputados de grupo», incluso, algunos legisladores no han redactado una sola propuesta original en lo que va de la legislatura, manteniendo un “perfil bajo», toda vez que se ubican con cero iniciativas individuales, pero sí firman iniciativas en grupo.
Estos legisladores aparecen con números altos en sus reportes porque firman todas las iniciativas de bancadas como Morena y PVEM, pero en el registro de la Gaceta Legislativa, sus aportaciones propias y originales son mínimas o nulas.
Wilbert Alberto Batún Chulim, de Morena, un diputado que se mantiene con una presencia mediática baja y una producción legislativa que se limita casi exclusivamente a acompañar las propuestas enviadas por el Ejecutivo.
Jennifer Paulina Rubio Tello, del Verde, cuyos registros muestran una alta tasa de iniciativas «colectivas» pero poca defensa de agenda ciudadana individual en tribuna.
De acuerdo con el Observatorio Legislativo de Quintana Roo, hasta marzo 2026, el Congreso de Quintana Roo sigue calificado como uno de los menos productivos del país por el alto número de iniciativas en «la congeladora», sobre todo, en la Comisión de Puntos Legislativos, presidida por Jorge Cabrera Tinajero. Aunque reporta haber dictaminado cerca de 34 de 60 iniciativas, el rezago sigue siendo del 43%.
Aunque es un perfil más visible, Hugo Alday Nieto aparece recurrentemente en sesiones donde se aprueban dictámenes de «paja» (días estatales, cambios de lenguaje), mientras que temas estructurales de movilidad o seguridad se mantienen en pausa.
En los registros de asistencia de marzo y abril de 2026, los nombres que aparecen con mayor frecuencia solicitando «justificantes» o ausentándose de las votaciones de comisiones son Rubén Antonio Carrillo Buenfil, quien debido a su dualidad de funciones (vinculado al sindicato de taxistas «Andrés Quintana Roo«), su presencia en el Congreso es intermitente y su productividad legislativa está bajo la lupa por posible conflicto de interés.
Diana Frine Gutiérrez García registra una participación discreta en debates de fondo, apareciendo principalmente en pases de lista institucionales.






















