Ecología y medio ambiente
_ La deforestación y actividades agropecuarias, principales causas de afectación para la Laguna de Bacalar…
Por Adriana Martínez Madrid
Chetumal, Q. Roo.- Ante un cúmulo de desinformación sobre las principales causas de contaminación hacia la internacionalmente conocida Laguna de Bacalar, es necesario aclarar que aproximadamente cada 20 años este ecosistema de agua sufre cambios de color de manera natural a consecuencia de las precipitaciones y escurrimientos de aguas superficiales y subterráneas derivadas de lluvias atípicas y el desnivel orográfico desde los límites de Campeche con Quintana Roo, explicó Roberto Salgado Sangri, presidente y vocero del Consejo Comunitario de la Cuenca de la Laguna de Bacalar (CONCLAB).

Además que la situación “se ha agravado en la última década porque el aumento en la remoción de la selva para actividades agropecuarias provoca a su vez el arrastre de lodos, pesticidas y fertilizantes”, precisó el dirigente del CONCLAB, que es un organismo de la sociedad civil dedicado junto con otras organizaciones de base comunitaria, académicos y especialistas, a estudiar las condiciones de la cuenca que deriva en el sistema hidrológico Bacalar – Bahía de Chetumal: “quienes hemos vivido en la zona toda nuestra vida estamos familiarizados con este fenómeno y sabemos que toma entre 8 y 24 meses su total recuperación”.
Información malintencionada
“Desafortunadamente hay quienes que por mala fe, desconocimiento o lucimiento político, insisten en señalar al desarrollo turístico como el principal culpable de esta situación. En todo caso, lo que sí deberíamos enfatizar es que las autoridades federales, estatales y municipales han sido incapaces de visualizar el crecimiento urbano generado por el turismo y, mucho menos, de gestionar los recursos suficientes para instalar sistemas de drenaje, plantas de tratamiento de aguas negras, rellenos sanitarios y un ordenamiento adecuado”, detalló de manera puntual el entrevistado.
Aun así, agregó Salgado Sangri, los estudios demuestran que “el aumento de la frontera agrícola y ganadera” es uno de los principales generadores de estos elementos contaminantes que llegan al cuerpo lagunar, al Río Hondo y a la Bahía de Chetumal, por lo que hay que trabajar más en la concientización y capacitación de los productores agropecuarios, así como en la aplicación de la normatividad para regular y disminuir el uso de estos agroquímicos”.
Destacó que, incluso, la contaminación en “la Bahía de Chetumal es más frecuente que en Bacalar, porque la corriente del Río Hondo trae pesticidas y fertilizantes de las zonas agropecuarias del lado mexicano, pero principalmente del beliceño donde se encuentran grandes plantaciones menonitas”.
La doble moral de los ambientalistas
“En la Bahía pasa casi todos los años, pero ahí no vemos que los grupos ambientalistas armen sus escándalos mediáticos. Estos grupos tienen que demostrar el mismo fervor para disminuir la deforestación y la ampliación de superficies para actividades agropecuarias, en distancias menores a 40 kilómetros de la Laguna, de la misma forma que realizan actividades para limitar uso de bronceadores, motores de combustión fuera de borda, bollado de zonas ecológicamente frágiles, etcétera”, enfatizó.
El presidente del CONCLAB consideró que “el control en el uso de pesticidas, herbicidas y fertilizantes tendría que fortalecerse a nivel peninsular ya que las aguas que corren a través del sistema lagunar Bacalar – Chetumal vienen desde los límites con campeche, pasando por la Ribera del Río Hondo, lagunas y las colonias menonitas de Salamanca, el Bajío, Blanca Flor, San Román, Payo Obispo y todas las demás áreas destinadas a la actividad agropecuaria”.
Finalmente señaló que se deben fortalecer los programas y acciones dirigidas al uso de biofertilizantes y bioinsecticidas en las actividades agropecuarias, promover áreas destinadas voluntariamente a la conservación, unidades de manejo ambiental, de reforestación y de aprovechamiento forestal sustentable, en ejidos y propiedades, acciones que ayudan a mitigar la contaminación, principalmente de los cuerpos de agua como Bacalar, el Río Hondo y la Bahía de Chetumal.





















