Por Victoria Castro Chávez
CHETUMAL, Quintana Roo.— La falta de mecanismos públicos claros para medir el desempeño de los diputados locales volvió a colocar bajo cuestionamiento a la XVIII Legislatura del Congreso de Quintana Roo, luego de que prácticamente desapareciera el llamado “Diputómetro”, herramienta ciudadana creada para exhibir ausencias, baja productividad y opacidad legislativa.
El “Diputómetro” fue impulsado en 2020 por el Observatorio Legislativo de Quintana Roo, integrado por empresarios, asociaciones civiles y especialistas, con el objetivo de evaluar el trabajo parlamentario mediante indicadores relacionados con:
- asistencia a sesiones,
- iniciativas presentadas,
- productividad legislativa,
- y transparencia.
Desde sus primeras mediciones, el instrumento reveló altos niveles de ausentismo y bajo rendimiento parlamentario dentro del Congreso de Quintana Roo.
Uno de los reportes más difundidos señaló que nueve diputados reprobaron en asistencia y productividad, mientras apenas el 15% de las iniciativas presentadas habían logrado concluir en decretos o declaratorias oficiales.
Las evaluaciones también exhibieron que algunos legisladores acumulaban faltas constantes —justificadas e injustificadas— y otros mantenían escasa participación en iniciativas propias o debates parlamentarios.
Además, el Observatorio advirtió en distintos análisis que el Congreso de Quintana Roo figuraba entre los poderes legislativos estatales más costosos del país en relación con sus resultados legislativos.
Sin embargo, con el paso de los años, el “Diputómetro” dejó de actualizarse de forma periódica y nunca evolucionó hacia una plataforma institucional permanente.
Actualmente, el portal oficial del Congreso de Quintana Roo únicamente publica:
- actas,
- órdenes del día,
- y listas de asistencia por sesión,
pero no existe un sistema automatizado o tablero público que permita consultar de manera rápida:
- faltas acumuladas,
- productividad individual,
- participación en tribuna,
- iniciativas aprobadas,
- o desempeño histórico de cada diputado.
La ausencia de herramientas de monitoreo coincide con nuevos cuestionamientos del Observatorio Legislativo de Quintana Roo hacia la XVIII Legislatura durante 2026.
De acuerdo con el organismo ciudadano, buena parte de los decretos aprobados actualmente provienen del Poder Ejecutivo estatal y no de iniciativas impulsadas directamente por legisladores locales.
Asimismo, persisten críticas relacionadas con:
- elevados costos operativos,
- escaso debate parlamentario,
- y rezagos en materia de transparencia y rendición de cuentas.
La desaparición práctica del “Diputómetro” ha generado un vacío en materia de vigilancia ciudadana sobre el trabajo legislativo en Quintana Roo, particularmente en temas relacionados con:
- ausencias,
- productividad real,
- uso de recursos públicos,
- y desempeño parlamentario individual.
Aunque la información permanece dispersa en documentos oficiales, actualmente ningún sistema público permite a la ciudadanía conocer de forma sencilla cuáles diputados faltan más, quiénes presentan más iniciativas o qué tan productiva resulta realmente la labor legislativa en el estado.






















