CIUDAD DE MÉXICO.— La economía de creadores vive actualmente un momento de expansión acelerada que especialistas comparan con el auge del comercio electrónico registrado hace más de una década, cuando muchas empresas subestimaron el impacto que tendría internet en los modelos de negocio tradicionales.
De acuerdo con datos presentados por la especialista en marca personal y creación de contenido Andy Landa, la llamada “creator economy” tiene actualmente un valor global de 200 mil millones de dólares y mantiene un crecimiento anual cercano al 23 por ciento.
Las proyecciones estiman que la industria podría alcanzar un valor superior a 1.3 billones de dólares durante los próximos diez años.
En México, el mercado de creadores de contenido se estima entre 300 y 480 millones de dólares, con alrededor de 3.3 millones de creadores activos, posicionando al país como el segundo mercado más importante de América Latina, solo detrás de Brasil.
Para Andy Landa, el momento actual representa un punto de inflexión similar al vivido por empresas que hace 15 años cuestionaban la relevancia de vender en línea.
“Hoy en día no es un tema de que te vaya a generar dinero tener una marca personal, sino que te cuesta dinero no tenerla. Quien hoy cuestiona por qué se hace contenido equivale a quien en 2010 preguntaba por qué se vendía en línea”, afirmó.
La especialista sostiene que la transformación no solo impacta a influencers o creadores independientes, sino también a medios de comunicación, periodistas y empresas que aún no adaptan sus estrategias digitales.
Según Landa, muchas redacciones mexicanas continúan utilizando redes sociales únicamente como canales de distribución de contenido web, sin comprender que cada plataforma requiere formatos, lenguaje y narrativas propias.
“El error estructural se repite en casi todas las redacciones del país, puesto que las redes sociales se siguen tratando como canal de distribución del contenido del sitio web”, señaló.
Como ejemplo del fenómeno, fueron mencionados casos internacionales como:
- Casey Newton, fundador del newsletter tecnológico Platformer,
- y Ben Thompson, creador de Stratechery,
quienes transformaron audiencias personales en modelos de negocio millonarios basados en contenido especializado y suscripciones.
En México, uno de los ejemplos más visibles es Luisito Comunica, quien pasó de ser creador de contenido a construir negocios propios y marcas con presencia internacional.
La especialista advirtió que la ventana de oportunidad para posicionarse dentro de la creator economy podría cerrarse en los próximos cinco años, cuando las audiencias y algoritmos ya estén dominados por quienes lograron consolidarse primero.
“El verdadero precio de no haberse movido a tiempo se sentirá cuando el mercado esté maduro y el espacio repartido”, concluyó.






















