Por Victoria Castro Chávez
CHETUMAL, Quintana Roo.— La administración municipal de Othón P. Blanco, encabezada por Yensunni Martínez Hernández, enfrenta un escenario marcado por dos realidades opuestas: el impulso de proyectos de infraestructura vinculados al turismo y la reactivación económica, frente al persistente rezago en servicios básicos que continúan padeciendo colonias populares y comunidades rurales del sur del estado.
De acuerdo con el Programa de Inversión Anual (PIA), el Plan Municipal de Desarrollo y plataformas de transparencia estatal y federal, gran parte de las obras de alto impacto desarrolladas en la capital han dependido de recursos provenientes del Gobierno del Estado y de la Federación, particularmente aquellos relacionados con el impacto económico del Tren Maya.
Entre los proyectos emblemáticos destaca el nuevo Recinto Ferial de Chetumal, construido con una inversión federal cercana a los 300 millones de pesos. El complejo contempla una plaza multiusos, áreas deportivas y locales comerciales, con la intención de fortalecer la infraestructura urbana y dinamizar la economía local.
A ello se suma el remozamiento del boulevard costero, coordinado a nivel estatal, que incluyó nuevas plazoletas, ciclovía, trabajos de pavimentación y el rescate de la Biblioteca Pública “Javier Rojo Gómez”, como parte de la renovación de la imagen urbana de la capital.
En la zona rural también sobresale la construcción del Mercado del Bienestar en la comunidad de Nicolás Bravo, proyecto valuado en cerca de 87 millones de pesos y enfocado en aprovechar la derrama económica derivada del flujo de visitantes del Tren Maya.
En el ámbito municipal, los recursos del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social Municipal (FAISMUN) se han destinado a obras como la perforación de pozos de absorción en colonias con problemas recurrentes de inundación, entre ellas Forjadores, además de trabajos de alumbrado público y clausura de basureros clandestinos en fraccionamientos periféricos.
Sin embargo, mientras las zonas turísticas y el boulevard presentan una imagen renovada, colonias populares de Chetumal continúan enfrentando problemas estructurales históricos. Habitantes de sectores como Caribe y Forjadores siguen reportando inundaciones durante las primeras lluvias, evidenciando la falta de un sistema integral de drenaje pluvial y colectores eficientes.
El rezago también persiste en la Ribera del Río Hondo y comunidades cercanas a la frontera con Campeche, donde productores y habitantes enfrentan caminos deteriorados que dificultan el traslado de cosechas y el acceso a servicios médicos y básicos.
A ello se suma la incertidumbre sobre la operación permanente de proyectos como el Mercado del Bienestar y el Recinto Ferial, ante señalamientos relacionados con la falta de promoción comercial, servicios públicos constantes y esquemas eficientes para garantizar su funcionamiento cotidiano.
Aunque los proyectos de infraestructura han permitido proyectar una imagen de modernización en la capital del estado, las metas de equidad territorial y mejora integral de servicios continúan representando uno de los principales desafíos para el municipio de Othón P. Blanco.






















