Cancún.-Otra vez se encontró droga, teléfonos celulares, armas punzocortantes y bebidas alcohólicas en el penal de Cancún, donde a lo largo del presente año ha sido escenario de batallas campales, fugas, intentos de fugas y lo más reciente balaceras al interior para aplicar la “ley fuga” a los internos.
A las 10 de la noche del lunes los soldados del Ejército Mexicano rodearon las instalaciones del Centro de Reinserción Social (Cereso) de Cancún, enseguida policías estatales, municipales y ministeriales entraron para revisar a cada uno de los casi 2 mil reos.
Una cárcel diseñada para menos de mil reos y de mediana peligrosidad, es hoy el lugar donde cohabitan miembros de diferentes grupos de la delincuencia organizada, desde los más temibles carteles de la droga, hasta el inocente que fue obligado a confesarse culpable.
El movimiento generó crisis entre los habitantes cercanos al reclusorio, puesto que la última vez los policías sometieron a balazos y con gas a los reclusos, y uno de ellos murió al recibir un disparo cuando intentó subir la barda y darse a la fuga.
El informe de la Secretaría de Seguridad Pública indica que se incautó un lote de armas blancas hechizas, entre cuchillos, puntas y varillas; 35 dosis de yerba seca, al parecer marihuana, 13 teléfonos celulares, seis baterías, cuatro Chips y ocho cargadores para celular, siete pipas hechizas para fumar, tres USB y 80 litros de tepache.






















