Por: Imelda Hernández.
Chetumal.- Al descubierto quedó el pésimo servicio que se brinda en clínicas y hospitales de Chetumal en este periodo vacacional, que al parecer también tomaron médicos y enfermeras, donde los enfermos no solamente tienen que padecer la falta de médicos sino también de medicamentos y material quirúrgico.
Los logros de la burocracia, que imperan en el sector salud, quedaron en evidencia una vez más durante el presente periodo vacacional de cuaresma y “Semana Santa”, debido a que los habitantes de zonas urbanas y rurales tenían prohibido enfermarse, ya que médicos, enfermeras y personal administrativo gozaron de su descanso sin importarles la salud de las demás personas en lo que respecta a la zona sur de Quintana Roo.
Mediante un recorrido realizado por el Hospital General de Chetumal, Hospital Materno-Infantil “Morelos” y Centros de Salud, se pudo establecer que solamente existía atención a urgencias; es decir, quienes presentaban Enfermedades Crónico Degenerativas como hipertensión, diabetes, Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), enfermedades venéreas como: chanclos y diarreicas, difícilmente eran atendidos.
Lo más grave del caso es que tampoco existen medicamentos de patente en las farmacias de los hospitales, que difícilmente pueden ser adquiridos en particulares, debido a que se requiere de una receta médica como lo es una simple ampolleta de Ampicilina para calmar la fiebre, otro hecho que llamo la atención es que tampoco existía atención de Odontología, ya que el personal desde hace más de un mes está de vacaciones “forzadas” por falta de equipo y médicos, que deben de atender a quienes lo soliciten.
Una vez más quedo demostrado que las gentes más pobres y de escasos recursos económicos que radican en áreas marginadas, no tienen derecho a enfermarse en temporadas vacacionales, debido a que los médicos gozan de su periodo vacacional que por ley les corresponde, sin respetar el juramento de la ley de Hipócrates que en términos generales, señala que médicos y enfermeras deben salvar la vida a cuesta de la suya propia.





















