Por Mario Castillo Rodríguez
Chetumal.-“Mientras luchamos contra viento y marea por encontrar la aceptación de la sociedad, es deprimente que la intolerancia y la cerrazón impera en algunas instancias como la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Quintana Roo (CDHEQROO), que lejos de proteger nuestros derechos, nos cierra la puerta”, aseguró el representante del Movimiento por la Diversidad Sexual en la zona sur, Oscar Díaz Zavala.
“Nosotros, al fin de cuentas, lo único que queremos es integrarnos de manera plena a la sociedad; tenemos los mismo derechos, tenemos los mismos valores, somos igual que todos”, y es por eso que nos preocupa la actitud de la Comisión de Derechos Humanos.
“A diferente de otros entes del gobierno, del orden estatal y municipal, de los que ya hemos tenido una respuesta favorable para darnos apoyo en nuestra lucha por la aceptación, Derechos Humanos no ha tenido ni un acercamiento con nosotros”, lamentó.
Agregó que lo más preocupante es que no sólo el titular de dicha comisión, Harley Sosa Guillen, ha mostrado indiferencia hacia la comunidad Lésbico-Gay, dando largas para no tener un encuentro con ellos, “sino que incluso, desde la entrada, la gente que nos atiende, es la primera que nos cierra las puertas”, dijo Díaz Zavala.
“Algo está mal, en un principio buscamos un acercamiento con la Presidencia de la Comisión de Derechos Humanos, pero nunca nos dio cita, hemos perdido mucho tiempo en eso y vemos una marcada indiferencia”, acentuó el entrevistado.
Sin embargo, abundó que insistirán en la búsqueda de entablar conversaciones con el titular de la CDHEQROO, Harley Sosa Guillén, a fin de recibir el apoyo que hasta la fecha han visto como algo muy lejano, y como algo muy difícil de alcanzar.
No cabe duda que el asunto es por demás espinoso, porque de entrada confronta las libertades civiles que deben ser protegidas por la Constitución –sin distingo de ideologías ni preferencias sexuales, y por el otro hace temblar la cerrada ideología moral de una sociedad chapada a la antigua.
No obstante, esto no debe ni puede ponerse en la mesa de una instancia como la CDHEQROO, que debe ser imparcial en la protección de los derechos humanos de todas y todos los quintanarroenses por igual, y no comportarse como si la homofobia fuese su bandera, como si su trabajo fuera poner un freno al camino de la aceptación de la diversidad sexual.





















