Por Victoria Castro Chávez
Chetumal, Quintana Roo.— Septiembre destaca históricamente entre los meses que concentran un elevado número de nacimientos en México, de acuerdo con las estadísticas de natalidad del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), un comportamiento estacional que puede analizarse también en Quintana Roo.
La Estadística de Nacimientos Registrados (ENR) permite distinguir dos momentos que no deben confundirse: la fecha en que ocurrió el nacimiento y aquella en que fue registrado ante el Registro Civil. Esta diferencia es relevante debido a que una parte de los nacimientos se inscribe semanas, meses e incluso años después de ocurrido.
Los datos más recientes disponibles corresponden a 2024. Durante ese año se registraron en México un millón 672 mil 227 nacimientos, mientras que en Quintana Roo fueron contabilizados 21 mil 942 registros.
La base estadística del INEGI permite analizar los nacimientos por mes de ocurrencia y observar las variaciones estacionales a lo largo del año. Septiembre se encuentra entre los periodos que históricamente muestran una elevada concentración de nacimientos.
Popularmente, el fenómeno suele relacionarse con las concepciones ocurridas alrededor de diciembre, debido al intervalo aproximado de nueve meses entre ambos periodos. Sin embargo, esta explicación debe tomarse como una hipótesis demográfica y social y no como una conclusión establecida por el INEGI.
Las celebraciones de Navidad y Año Nuevo, los periodos vacacionales y una mayor convivencia durante diciembre podrían intervenir en este comportamiento, aunque establecer una relación causal requeriría considerar otros factores sociales, económicos y demográficos.
En Quintana Roo, el análisis resulta particularmente interesante debido al dinamismo demográfico de una entidad que durante las últimas décadas ha recibido importantes flujos de población procedentes de otras partes del país.
Por ello, más allá de la curiosidad de relacionar septiembre con las celebraciones decembrinas, las estadísticas mensuales de nacimiento constituyen una herramienta para conocer los cambios demográficos y planear servicios públicos relacionados con salud materno-infantil, educación y atención a la primera infancia.
Así, septiembre no solamente ocupa un lugar relevante dentro del calendario cívico mexicano: también figura entre los meses particularmente significativos para observar el comportamiento de la natalidad en México.



