Playa del Carmen, Quintana Roo.— El Ayuntamiento de Playa del Carmen, encabezado por la presidenta municipal Estefanía Mercado, inició el proceso de consulta pública del Programa de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano (PDU) del Centro de Población, documento que definirá las reglas de crecimiento de la ciudad en los próximos 30 años.
El periodo de consulta estará abierto del 9 de febrero al 3 de marzo e incluye la realización de ocho audiencias públicas y la habilitación de seis sedes para que la ciudadanía pueda revisar el anteproyecto y presentar observaciones.
Durante el arranque de las audiencias, la alcaldesa afirmó que el nuevo PDU será la “hoja de ruta” para una ciudad con crecimiento ordenado, movilidad segura, más espacios públicos y desarrollo responsable. Hizo un llamado a la participación ciudadana para construir consensos en torno al modelo urbano que se proyecta.
Proceso técnico y participación sectorial
El anteproyecto fue aprobado por el Consejo en enero y, de acuerdo con autoridades municipales, se construyó durante más de ocho meses mediante talleres abiertos y sectorizados con la participación de colegios de ingenieros y arquitectos, cámaras empresariales, asociaciones civiles y ciudadanos.
Manuel Alfonso Barrero Gutiérrez, presidente del Colegio de Arquitectos de la Riviera Maya A.C., señaló que el documento permitirá dar claridad sobre los usos de suelo y las posibilidades de desarrollo en predios particulares, bajo criterios técnicos y alineados a la Ley General de Asentamientos Humanos.
El Programa de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano es un instrumento normativo obligatorio que establece el modelo de estructura urbana, densidades, zonas de crecimiento y lineamientos para infraestructura y equipamiento.
Un documento clave en medio del crecimiento acelerado
La actualización del PDU se da en un contexto de expansión sostenida de Playa del Carmen, con presión sobre servicios públicos, movilidad y disponibilidad de suelo urbano.
Autoridades municipales aseguraron que todas las aportaciones recibidas durante la consulta serán atendidas y respondidas en marzo, previo a su eventual aprobación definitiva.
El proceso abre la discusión pública sobre el tipo de ciudad que se proyecta para las próximas décadas, en un municipio donde el ordenamiento territorial ha sido históricamente un tema sensible por su impacto en el desarrollo inmobiliario, la protección ambiental y la calidad de vida.























