Valladolid.- Muchos se sorprenderán al saber de su existencia, pues su producción en el mundo es escasa, incluso en México al buscar información al respecto es algo raro encontrarla.
Nos referimos a la sandía amarilla, llamada también sandía-melón, melchora o graciosa, y considerada una rareza en el mundo vegetal.
Y decimos del mundo vegetal, pues aunque usted no lo crea de ahí proviene, ya que como explican los expertos esto se debe a que, junto con los pepinos y tomates, son conocidos como hortalizas de fruto de la familia de las cucurbitáceas debido a que no procede de un árbol.
Aunque algunos agricultores dicen que el color de la sandía se debe a la polinización y otros a las propiedades del terreno y pigmentación del suelo, incluso hay quienes se atreven a decir que es un híbrido entre la calabaza y sandía, la verdad es que se debe a la acción de los carotenoides, unos pigmentos vegetales naturales que dan ese color al fruto mediante el proceso de fotosíntesis.
¿Raro no?, pero ahí está la información. Así que ya lo sabe, si algún día tiene la oportunidad de probarla no lo dude, ni piense, como ha ocurrido con muchas personas que lo han visto por primera vez y se les ofrece, que son transgénicas. Al contrario, pues sus propiedades antioxidantes ayudan a evitar el estrés, cáncer y el envejecimiento, así como la citrulina, una sustancia en la pulpa que relaja los vasos sanguíneos, según un estudio de la Universidad de Texas, Estados Unidos.





















