Por Mario Castillo
Chetumal.-Veleta y malagradecido son adjetivos que encajan a perfección con el desempeño que Marcelo Carreón Mundo ha tenido como subsecretario de Desarrollo Rural de la SEDARPE.
Pues por un lado presume ser leal a los ejes de trabajo trazados por el gobernador Carlos Manuel Joaquín González, y por el otro agita las aguas alborotando agrupaciones campesinas en contra de las autoridades en turno.
Y eso se pudo constatar este día cuando «tras bambalinas encabezaba» una manifestación de campesinos en la sede del Congreso del Estado, exigiendo más recursos y presupuesto para apoyos al campo.
No cabe duda que el fuego amigo es el mayor obstáculo que el titular del Ejecutivo quintanarroense ha enfrentado en la gran mayoría de las dependencias.
Sobre todo con personajes incómodos como el «lider» de la UNORCA, quien inmerso en la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca, aprovecha la información privilegiada que maneja para meter zancadillas a su jefe político.
El que su hijo, Roy Carreón Santos, este al frente de la Unión Nacional de Organizaciones Regionales Campesinas Autónomas en el Estado, solo es parte de la simulación, pues es Marcelo quien sigue llevando las riendas de la agrupación.
Ejemplo claro es también la firma que recabó personalmente de mano de su consanguineo momentos después de la manifestación ante la sede de Poder Legislativo, misma que fue plasmada en un documento membretado con las siglas de UNORCA.
Portando el uniforme de SEDARPE, y en pleno horario laboral, Marcelo Carreón demostró que poco le importa disfrazar sus intereses mezquinos, y la imagen que ilustra estas líneas dice más que mil palabras.
Consignas contra los titulares de SEDARPE y SAGARPA, Pedro Pérez Díaz y Cesar Armando Rosales Cancino, respectivamente, fueron parte de las quejas que Roy Carreón Santos -hijo de Marcelo- hizo publicas ante los medios de comunicación por la mala aplicación de programas de Concurrencia y demás apoyos para el campo quintanarroense.





















