Chetumal.- Es indudable que la franquicia del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) a lo largo y ancho del país se encuentra cotizada, donde hasta ex priistas se quieren apuntar para ser sus candidatos en las próximas elecciones locales. En Quintana Roo son varios los políticos cuya “avanzada” miden el terreno para saber si sus “jefes” son aceptados o rechazados, como ha ocurrido con la mayoría de quienes han osado en acercarse a la dirigencia estatal.
Cuando menos en el sur de Quintana Roo, de manera específica en el municipio de Othón P. Blanco, el célebre y bien recordado ex presidente municipal de OPB, Hernán Pastrana Pastrana, ya recibió un “cortés” pero certero cerrojo en sus intenciones por ser el candidato de Morena a la gubernatura en el 2016.
Pero no era para menos, porque el ex priísta, ex perredista y hasta ex convergente, quería obtener la candidatura con sus “tres pesos”. Pensó que Morena financia su campaña. Se imaginó que en Morena iba a disponer de recursos económicos para hacer proselitismo.
Pobre iluso, lo hecho por el susodicho Hernán Pastrana fue dejar constancia que únicamente quiere continuar saborear las mieles del poder como lo hizo en 1987 cuando fungió como alcalde de OPB.
Así como Pastrana Pastrana, en los diez municipios de Quintana Roo han cientos o quizá miles de individuos que sueñan con ser candidatos de Morena a cualquier cargo de elección popular, desde la misma gubernatura, las presidencias municipales, diputaciones de mayoría y representación proporcional, hasta las regidurías.
Seguramente en los próximos días veremos caras conocidas y también desconocidas del ámbito político que vociferen querer ser candidatos de Morenas, pero habrá que ver quien de todos ellos cuenta con el principal requisito que pide Andrés Manuel López Obrador: Dinero para financiar las campañas.
Obvio que existen muchos quintanarroenses y avecindados que cuentan con el capital económico para “comprar” la candidatura a fin de tomar parte de la fiesta política sexenal de Quintana Roo, pero eso no significa, necesariamente, que ya ganaron la elección.
Entonces, a 7 meses de que se abra el proceso electoral y que los partidos políticos comiencen con su contienda interna para seleccionar candidatos, las posiciones en Morena ya están cotizadas, contrario a otros partidos políticos ajenos al PRI, donde tendrán que rogarle a sus militantes para que acepten ser sus abanderados.




















