Resultados en la Riviera Maya incluyen protección de tortugas marinas, restauración arrecifal y educación ambiental con impacto en más de 6 mil personas
Riviera Maya, Quintana Roo.— La Fundación Eco-Bahía consolidó durante 2025 un modelo de conservación ambiental basado en ciencia aplicada, monitoreo permanente y participación comunitaria, posicionándose como uno de los programas más sólidos en México en materia de protección del entorno natural.
De acuerdo con el informe anual presentado por la organización, los resultados alcanzados reflejan un enfoque integral que abarca la protección de especies, restauración de ecosistemas y educación ambiental, con impactos medibles en la Riviera Maya.
En materia de conservación de tortugas marinas, la Fundación reportó la protección de 1,712 nidos y la liberación de 148,831 crías en playas del Caribe mexicano. Asimismo, se realizó el marcaje científico de 171 hembras, contribuyendo al monitoreo y preservación de especies como la tortuga caguama y la tortuga verde.
En el ámbito marino, el programa de restauración arrecifal logró el trasplante de 1,000 corales, con una tasa de supervivencia superior al 80 por ciento, además de la atención de 1,256 estructuras arrecifales, fortaleciendo la resiliencia de los ecosistemas coralinos, fundamentales para la biodiversidad y la actividad turística de la región.
El trabajo en tierra firme también reportó avances relevantes, con 1,846 reportes de avistamiento de fauna silvestre, la atención de 1,330 ejemplares y el monitoreo de 61 especies, varias de ellas bajo protección conforme a la NOM-059. A estas acciones se suma la recolección de 600.56 kilogramos de residuos en playas y la eliminación de 4,170 microplásticos.
En cuanto a restauración ambiental, la Fundación destacó la producción de plantas en vivero y la consolidación del Oasis de Péepen, un jardín de polinizadores enfocado en la preservación de especies clave para el equilibrio ecológico.
El eje social del programa impactó directamente a 6,641 personas a través de 876 actividades de educación ambiental, incluyendo la capacitación de 1,736 colaboradores y la participación de 2,045 niñas y niños, así como el impulso de iniciativas de ciencia ciudadana.
Luis Verdín, director de la Fundación Eco-Bahía en México, señaló que estos resultados reflejan un cambio en la manera de entender la conservación en destinos turísticos.
“El verdadero valor de estos resultados no está sólo en las cifras, sino en la transformación cultural que estamos generando en la Riviera Maya. La conservación debe integrarse al modelo de desarrollo del destino y ser una responsabilidad compartida”, expresó.
La organización destacó que el objetivo es fortalecer un modelo de turismo regenerativo, en el que el crecimiento económico y la protección del capital natural se desarrollen de manera conjunta, mediante estrategias de largo plazo.
Con estos resultados, la Fundación Eco-Bahía reafirma su papel como referente en conservación ambiental en el Caribe mexicano, al impulsar acciones que buscan equilibrar el desarrollo turístico con la preservación de los ecosistemas.























