Riyadh, Arabia Saudita.— La Esports Foundation anunció la integración de más de 100 países al nuevo sistema de selecciones nacionales que dará vida a la Esports Nations Cup 2026 (ENC), una competencia internacional que marcará un precedente en la industria del gaming competitivo.
Por primera vez, los esports contarán con un modelo estructurado basado en representaciones nacionales, complementando el esquema tradicional de clubes y abriendo una nueva etapa en la evolución del sector.
En este contexto, México se perfila como uno de los mercados clave en Latinoamérica, debido al crecimiento de su comunidad gamer y su alto nivel de participación. La coordinación nacional estará a cargo de Emmanuel “Reptile” Neyra, quien asumirá el rol de National Team Manager para estructurar y fortalecer el desarrollo competitivo del país.
El torneo se llevará a cabo del 2 al 29 de noviembre de 2026 en Riyadh, Arabia Saudita, y reunirá a jugadores de distintas categorías que representarán oficialmente a sus países, en un formato que busca impulsar tanto el talento como el sentido de identidad nacional dentro del ecosistema.
De acuerdo con los organizadores, los National Team Partners serán responsables de formar las selecciones, movilizar comunidades y establecer estructuras deportivas que permitan el crecimiento sostenido del esports en cada nación.
El modelo contempla la colaboración con federaciones, clubes y alianzas público-privadas, adaptándose a las características de cada país para potenciar su desarrollo competitivo y cultural.
La Esports Nations Cup también busca consolidar rutas de talento más claras y profesionales, permitiendo que jugadores emergentes tengan acceso a competencias internacionales bajo un esquema estructurado.
Especialistas del sector consideran que este formato representa un paso importante hacia la consolidación de los esports como disciplina global, al incorporar el concepto de selección nacional y fomentar el orgullo e identidad entre los aficionados.
Con esta iniciativa, la ENC no solo introduce una nueva competencia, sino que establece las bases de un sistema internacional que podría redefinir el futuro del gaming competitivo en los próximos años.






















