El encuentro fortaleció la convivencia y el impulso al deporte femenil en comunidades de la zona maya.
Tulum, Quintana Roo.– En una jornada deportiva llena de entusiasmo y espíritu comunitario, el equipo Bravas de Santa Rosa se impuso con marcador de 6 carreras a 2 a las Diablillas Mestizas de Hondzonot, en un encuentro amistoso de softbol femenil celebrado en el campo de la localidad de Santa Rosa, municipio de Felipe Carrillo Puerto.
Desde la primera entrada, las locales aprovecharon errores defensivos de las visitantes para anotar cinco carreras que marcaron la diferencia definitiva. Aunque las Diablillas ajustaron su defensiva y mejoraron su pitcheo en los siguientes episodios, el daño inicial resultó determinante. Las Bravas sumaron una carrera más en la parte media del juego, mientras que Hondzonot solo logró cruzar el plato en dos ocasiones.
La lanzadora María de los Ángeles “Tita”, de Santa Rosa, tuvo una actuación destacada desde la lomita, controlando la ofensiva rival durante las siete entradas. En el cuadro visitante, la pitcher —también apodada “Tita”— logró estabilizar su desempeño tras el primer inning, evitando una diferencia más amplia en el marcador.
El manager de las Diablillas Mestizas, Manuel “Pío” Jiménez, calificó el duelo como una experiencia positiva para su equipo, al medirse con un conjunto de alto nivel conformado por jugadoras provenientes de Tihosuco y Felipe Carrillo Puerto, comunidades con gran tradición en el softbol femenil.
“Jugar contra equipos con más experiencia fortalece el desarrollo de nuestras jugadoras. Este tipo de encuentros nos ayuda a crecer y a fomentar el deporte entre las mujeres de la zona maya”, expresó Jiménez.
El ambiente fue de fiesta y convivencia familiar, con la presencia de decenas de vecinos que apoyaron jugada a jugada y compartieron una comida comunitaria tras el partido.
Autoridades deportivas locales destacaron que estos partidos amistosos tienen como propósito impulsar la actividad física, fortalecer la identidad cultural y fomentar la participación de mujeres y jóvenes en el deporte, consolidando al softbol como una disciplina representativa en los pueblos mayas.
“Más allá del resultado, lo importante es ver a niñas y jóvenes inspiradas a jugar. El softbol está creciendo y eso es motivo de orgullo para todas las comunidades”, coincidieron las jugadoras al final del encuentro.
























