Aunque el estado registra una tasa de 10.1 %, inferior al promedio nacional de 12.6 %, miles de niñas, niños y adolescentes continúan expuestos a actividades laborales y tareas domésticas que pueden poner en riesgo su desarrollo.
Por Victoria Castro Chávez
Chetumal, Quintana Roo.— Aunque Quintana Roo se encuentra por debajo del promedio nacional en trabajo infantil, la problemática continúa presente en la entidad: aproximadamente uno de cada diez niñas, niños y adolescentes de entre 5 y 17 años se encuentra en esta condición, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil (ENTI) 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
El estado registró una tasa de 10.1 %, que lo coloca en la posición 21 del país, con una diferencia de 2.5 puntos porcentuales respecto al promedio nacional de 12.6 %.
Sin embargo, estar por debajo de la media no significa que el problema esté resuelto. Detrás de las estadísticas se encuentran menores que realizan actividades económicas no permitidas o tareas domésticas en condiciones inadecuadas, situaciones que pueden afectar su educación, salud y desarrollo.
En México, la encuesta estima que 3.5 millones de niñas, niños y adolescentes de entre 5 y 17 años se encuentran en situación de trabajo infantil.
Las diferencias entre entidades son considerables. Guerrero encabeza la incidencia nacional con 22.6 %, seguido de Oaxaca, con 20.9 %, y Chiapas, con 20.3 %.
En el extremo opuesto aparecen Sinaloa, con 5.4 %; Baja California, con 5.8 %, y Coahuila, con 7 %.
El trabajo infantil también ocurre dentro de los hogares
Uno de los aspectos relevantes del informe es que el trabajo infantil no se limita a las actividades remuneradas.
En Quintana Roo, el 5.5 % de la población de entre 5 y 17 años realiza quehaceres domésticos en condiciones no adecuadas, una categoría que comprende tareas que, por su duración o características, pueden afectar el bienestar y desarrollo de los menores.
Por otra parte, el 4.7 % participa en ocupaciones no permitidas, indicador que incluye actividades económicas prohibidas por la legislación laboral para determinadas edades o condiciones.
Esta última proporción se encuentra por debajo de las registradas en Yucatán, con 6.3 %, y Campeche, con 8.7 %.
Las cifras permiten identificar dos dimensiones de un mismo problema: menores incorporados a actividades económicas y menores que asumen responsabilidades domésticas incompatibles con su edad o bienestar.
Estar debajo del promedio no elimina el problema
Aunque Quintana Roo presenta indicadores inferiores a los de otras entidades del sur del país, los resultados muestran que el trabajo infantil sigue siendo un desafío para las instituciones encargadas de proteger los derechos de la niñez.
En una entidad cuya economía depende considerablemente del turismo, el comercio y los servicios, resulta necesario fortalecer la vigilancia de las actividades económicas y detectar situaciones en las que niñas, niños y adolescentes puedan estar desempeñando trabajos no permitidos.
También es indispensable atender las condiciones familiares y económicas que pueden propiciar su incorporación temprana al trabajo o la asignación de responsabilidades domésticas excesivas.
La permanencia escolar, la protección social y la inspección laboral son elementos fundamentales para prevenir que estas actividades comprometan las oportunidades futuras de los menores.
Quintana Roo puede encontrarse por debajo de la media nacional, pero una tasa de 10.1 % sigue representando una alerta: detrás de cada punto porcentual hay niñas, niños y adolescentes cuyo derecho a estudiar, descansar y desarrollarse plenamente debe estar garantizado.



