Por Mario Castillo Rodríguez
Tulum.-En su andar proselitista, Romi Dzul Caamal, candidata a presidenta municipal de Tulum por la coalición “Somos Quintana Roo”, dijo que es tiempo de que hombres del campo obtengan buenos ingresos y para ello es necesario que cultiven alimentos basados en la capacidad natural de la tierra y sobre todo que sean rentables.
“Por eso, con su voto, con su respaldo, desde Palacio Municipal vamos a trabajar de cerca y de la mano con ustedes para dignificar a las familias campesinas”, aseguró la abanderada del PRI-PVEM-Panal.
Romi Dzul, señaló estar consciente de que el principal problema que padecen los campesinos tulumnenses son los bajos rendimientos por hectárea en sus cultivos tradicionales, lo cual se ve reflejado en sus actuales condiciones de vida, por lo que es necesario introducir cultivos rentables y capacitar a los productores, así como brindarles acceso a nuevas tecnologías que incrementen los rendimientos y los ingresos de las familias del medio rural, para que vivan mejor y accedan a una alimentación sana.
Es urgente ya una nueva política agropecuaria – indicó Romi Dzul-, por lo que vamos a trabajar mucho en la zona rural, porque los únicos que han logrado mejores condiciones de vida son los apicultores, pero aun ellos tienen problemas por los precios que les imponen y en consecuencia los verdaderos beneficios de esta actividad se trasladan a otros estados.
“Invito a mis paisanos a que este 5 de Junio próximo voten por mí, por Mauricio Góngora y Carlitos Toledo para que juntos podamos trabajar por un mejor Tulum desde el gobierno. Hay mucho por hacer y muchas necesidades qué satisfacer tanto en el campo como en la ciudad. Nosotros, los candidatos de la coalición Somos Quintana Roo tenemos las mejores propuestas y muchas ganas de trabajar por la gente”, afirmó Romalda Dzul Caamal.
Externó que como gobierno, promoverá una mayor inversión estatal y federal en el campo, así como la integración de pequeños grupos campesinos que se especialicen en la producción de algún alimento en áreas perfectamente delimitadas, para repetir la experiencia de que todos se sumen a algún tipo de cultivo que derrumbe la demanda de alimentos.





















