Nicolás Lizama Cornelio
Este viernes 19 de octubre, falleció “El Bagre”.
A lo mejor a usted no le diga mucho este sobrenombre. Creo se llamaba Epitacio, o algo parecido.
Fue uno de los pioneros en la creación de la cooperativa de pescadores de Punta Herrero.
Lo conocí hace veinte años, más o menos, cuando en una ocasión mi compita Pedro Ramón Peña Xicum me invitó a disfrutar un fin de semana en ese sitio.
Ni idea tenía que me estaba invitando al paraíso.
El comité de recepción estaba encabezado por “El Bagre” y por “El Loro”, los dos personajes más emblemáticos de la comunidad. Muy solemnes, se vistieron de lujo para la ocasión. Un día antes, lavaron su playera y zurcieron los agujeros de sus pantalones de mezclilla, cortos hasta la rodilla. Hasta parecía que el señor Gobernador era el que llegaba.
La mayor hazaña de ambos, les cuento, fue poner hasta las manitas a un conocido sacerdote, con quien, tras la misa, jugaron una apuesta a ver quién caía primero, luego de copiosa ingesta de bebidas espirituosas.
A nuestra llegada, colocaron una alfombra desde el primer cocal, hasta la entrada del campamento, un kilómetro de extensión, casi.
Para que se den una idea del aprecio que le tenían a Pedro, que años atrás había sido presidente municipal de Felipe Carrillo Puerto.
Ingerí alcohol, pescados y mariscos como nunca antes en toda mi existencia.
Eran muy buenos anfitriones.
“El Loro”, optó por abandonar este mundo terrenal hace varios años.
El “Bagre”, resistió más tiempo, como que no le agradaba mucho la idea de transportarse al infinito, en el cual, supongo, no hay donde conseguir rones ni “cahuamas”.
Era casi mi vecino. Vivía en Calderitas. Cuando cruzaba frente a su casa, lo veía en su silla de ruedas, departiendo muy contento con sus amigos.
“Bien ´Bagre´, pensaba para mis adentros (en parte era envidia lo que le tenía), la vida se vida se vive una sola vez, hay que disfrutarla”.
Pues bien, el legendario pescador de ha ido. Va un tributo desde aquí por lo bien que nos trató aquella ocasión, y, además, por su forma tan singular de disfrutar la vida.
Que siga la buena pesca, “Bagre”, en cualquiera de los mares por donde navegues. A find e cuentas, me consta, eres un experto en eso.





















