Chetumal.- El dirigente del Partido de la Revolución Democrática en el municipio de Othón P. Blanco, Juan Ortíz Vallejo, lamentó que su diputado, Jorge Aguilar Osorio, no tengan nada que informar en el primer año de su gestión, debido a que este, así como el ex-presidente municipal de Benito Juárez, Julián Ricalde Magaña, además del dirigente del PRD, Julio Cesar Lara Martínez, está llevando a la debacle al Partido del Sol Azteca en Quintana Roo.
Explicó que de acuerdo a los estatutos del PRD, él sigue siendo encargado del Despacho de la Presidencia municipal en Othón P. Blanco, después de que la cúpula de bandidos y oportunistas obligaran a renunciar al presidente Andrés Cruz Blanco, quien no ha renunciado al PSA, debido a que continua en pie de lucha, defendiendo los ideales de este partido en el sur y centro de Quintana Roo.
Agregó que a toda costa Julián Ricalde Magaña, quien se dice guía moral del PRD con el apoyo del dirigente estatal, Julio Cesar Lara Martínez, se ha apropiado de este partido poniendo en lugares claves a sus incondicionales, apoderándose de los recursos que destina el Instituto Nacional Electoral (INE), Congreso de la Unión, Dirigencia Nacional y el Congreso del Estado para beneficiar a las gentes más cercanas a ellos.
Ortiz Vallejo, indicó que la avaricia de poder, ha propiciado que en estos momentos se relegue a los militantes del PRD en el sur y centro de Quintana Roo, que no gozan de ningún tipo de apoyo, además de que recientemente fueron adquiridos diez vehículos de lujo, que han sido asignados a secretarias y asistentes, para su uso personal dejando al PSA a la deriva y con miras a perder las elecciones del 2015, por la división de la militancia que existe en estos momentos.
En este orden, mencionó que lo más grave del caso es que militantes del PRD han empezado a abandonar las filas y adherirse a otros partidos de izquierda, como el del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) el que encabeza Andrés Manuel López Obrador, único dirigente de izquierda que actualmente se encuentra vigente en la vida política del país, debido a que el PRD poco a poco se desborona no tan solo en Quintana Roo, si no a nivel nacional por tener control total y enfrentamientos de los grupos.






















