El estado cerró 2025 con 165 carpetas de investigación y 80 cateos; mujeres, menores de edad y personas extranjeras aparecen entre las víctimas de distintas modalidades de explotación
Por Victoria Castro Chávez
Chetumal, Quintana Roo.— Detrás de la imagen turística del Caribe Mexicano persiste una realidad que las estadísticas oficiales colocan entre los problemas más graves de violencia y explotación en Quintana Roo: la trata de personas.
Los registros disponibles muestran una incidencia desproporcionada respecto del promedio nacional. Al cierre de 2024, Quintana Roo ocupó el primer lugar del país en la tasa de mujeres víctimas de trata, con 17.10 víctimas por cada 100 mil mujeres, frente a una tasa nacional de apenas 0.82.
La tendencia continuó reflejándose durante 2025 en la actividad ministerial.
Entre el 1 de enero y el 31 de diciembre, la Fiscalía General del Estado inició 165 carpetas de investigación por trata de personas, realizó 80 cateos, detuvo a 43 presuntos tratantes y ubicó a 488 víctimas.
De las personas localizadas, 396 eran mexicanas y 92 extranjeras.
Las víctimas extranjeras procedían de Colombia, Cuba, Venezuela, Argentina, India, Perú, Belice, Brasil, El Salvador, Guatemala, Costa Rica, Italia y Noruega.
Los resultados judiciales, sin embargo, fueron considerablemente menores que el universo de investigaciones: durante 2025 la Fiscalía reportó nueve sentencias por trata, con penas de prisión de hasta 20 años.
Explotación detrás de bares y establecimientos
Las investigaciones permiten observar cómo opera una de las modalidades más recurrentes: la explotación sexual mediante prostitución ajena.
Los cateos realizados por la Fiscalía durante 2025 alcanzaron bares, restaurantes, domicilios y otros establecimientos.
Ya desde marzo de ese año, la institución reportaba 409 mujeres rescatadas desde julio de 2023, de las cuales 112 eran extranjeras y 65 menores de edad. La Fiscalía sostuvo entonces que parte de las víctimas era captada mediante redes que les ofrecían empleos bien remunerados o utilizaban relaciones sentimentales como mecanismo de enganche.
Uno de los operativos de abril de 2025 permitió localizar en un bar de Benito Juárez a 16 mujeres consideradas presuntas víctimas de prostitución ajena: nueve cubanas, dos mexicanas, dos venezolanas, dos colombianas y una jamaiquina.
Los casos no terminaron con 2025.
En enero de 2026, un cateo en un bar de Playa del Carmen permitió ubicar a otras 20 mujeres, 17 mexicanas, dos cubanas y una venezolana, como presuntas víctimas de trata en la modalidad de prostitución ajena.
Ese mismo mes, en Benito Juárez, fueron localizadas cuatro mujeres adultas y una adolescente en otro establecimiento. De acuerdo con la investigación de la Fiscalía, las mujeres eran obligadas a prestar servicios sexuales bajo amenaza de perder su empleo si se negaban.
Menores, el rostro más grave
La trata en Quintana Roo tampoco se limita a mujeres adultas.
En marzo de 2025, la Fiscalía contabilizaba 65 menores de edad dentro de las víctimas rescatadas desde julio de 2023.
Otros expedientes muestran mecanismos de captación que llegan incluso a las escuelas y plataformas digitales.
En septiembre de 2025, una mujer fue vinculada a proceso en Benito Juárez por un caso en el que dos adolescentes presuntamente eran captadas desde una escuela secundaria para ofrecer servicios sexuales. La investigación señala que otra estudiante intervenía en el enganche y que los encuentros ocurrían en moteles dentro y fuera del estado.
También se han documentado investigaciones internacionales relacionadas con explotación sexual infantil a través de internet. En marzo de 2025, la Fiscalía detuvo a un hombre investigado en seis países por un caso que involucraba al menos a 14 víctimas menores de edad.
Más investigaciones también pueden significar mayor detección
Las cifras requieren una precisión fundamental.
Que Quintana Roo registre numerosas carpetas, cateos y víctimas localizadas no permite concluir por sí solo que concentre la misma proporción de víctimas reales que reflejan los registros ministeriales.
Una mayor capacidad de detección, investigación, denuncia y rescate puede elevar las estadísticas respecto de entidades donde el delito permanece oculto.
La propia Fiscalía ha reconocido este factor. En marzo de 2025 sostuvo que realizaba más investigaciones relacionadas con trata que otros estados y argumentó que anteriormente el fenómeno no se visibilizaba de la misma manera.
Pero esa explicación no elimina la dimensión del problema.
Los 488 casos de víctimas localizadas durante 2025, las 165 carpetas abiertas y los 80 cateos muestran que la trata está lejos de constituir un fenómeno marginal en Quintana Roo.
Los expedientes revelan además un patrón territorial y operativo: víctimas mexicanas y extranjeras, menores de edad, captación mediante falsas ofertas laborales o redes sociales y explotación detectada en bares, domicilios y otros establecimientos.
La siguiente pregunta ya no es solamente cuántas víctimas consigue rescatar la autoridad, sino cuántas redes operan detrás de esos establecimientos, quién obtiene las ganancias y cuántos de los casos abiertos terminan efectivamente con una sentencia contra los responsables.



