Vecinos sostienen que la exdirectora del DIF trabajaba en Bacalar desde 2021, pero mantenía su residencia en Chetumal. Su trayectoria laboral, el parentesco con la familia del alcalde y los señalamientos sobre un presunto respaldo de la estructura municipal colocan su aspiración política bajo escrutinio.
Por ABC
Bacalar, Quintana Roo.— En la sucesión municipal de Bacalar comienza a surgir una pregunta que no se resolverá con reuniones políticas, fotografías de campaña ni respaldos dentro del Ayuntamiento: ¿puede María José Noverola Rodríguez acreditar los cinco años de residencia y vecindad que exige la Constitución de Quintana Roo para aspirar a la presidencia municipal en 2027?
La interrogante cobra relevancia porque habitantes de Bacalar aseguran que Noverola, identificada en círculos políticos locales como la posible sucesora de José Alfredo «Chepe» Contreras Méndez, trabajaba en el municipio desde 2021, pero durante ese periodo mantenía su residencia habitual en Chetumal.
Los testimonios recabados apuntan a que la exdirectora del DIF se trasladaba diariamente entre ambas ciudades para cumplir con sus responsabilidades laborales. Incluso, nuevas versiones señalan que habría continuado viviendo en Chetumal durante parte de 2024.
Aunque estos señalamientos todavía requieren corroboración independiente, plantean una cuestión fundamental: trabajar para un Ayuntamiento no significa necesariamente vivir en el municipio que se administra.
Y en una elección municipal, esa diferencia puede tener consecuencias legales.
De Xalapa al Ayuntamiento de Bacalar
La trayectoria de Noverola permite reconstruir una cronología que merece ser examinada.
De acuerdo con información proporcionada por fuentes locales, entre 2019 y 2021 habría trabajado en Petróleos Mexicanos, en Xalapa, Veracruz.
Posteriormente, en septiembre de 2021, se incorporó al área de Turismo del Ayuntamiento de Bacalar, donde habría permanecido hasta diciembre de ese año.
En enero de 2022, según los mismos antecedentes, ingresó a la dirección del Sistema DIF Municipal, dependencia en la que desarrolló buena parte de su trayectoria dentro del gobierno de Chepe Contreras.
Estas fechas laborales todavía deben contrastarse con los nombramientos oficiales y las constancias correspondientes.
Lo que sí está documentado públicamente es que en octubre de 2024 Noverola fue ratificada como directora del DIF para la administración 2024-2027.
La ratificación no constituyó su primer nombramiento, sino la confirmación de su continuidad en el cargo.
Sin embargo, su paso por distintas dependencias municipales no resuelve la interrogante sobre el lugar donde tenía establecida su vivienda permanente durante los años anteriores.
La diferencia entre trabajar en Bacalar y vivir en Bacalar
Chetumal y Bacalar están separados por un trayecto que habitualmente puede realizarse en aproximadamente 20 a 30 minutos, dependiendo de las condiciones de circulación.
Para numerosos habitantes de ambas localidades, trabajar en una ciudad y vivir en la otra forma parte de la rutina diaria.
De acuerdo con testimonios de vecinos de Bacalar, esa habría sido también la situación de María José Noverola durante sus primeros años en el gobierno municipal.
Las fuentes consultadas sostienen que, aunque desempeñaba funciones en Bacalar, mantenía su residencia en Chetumal y realizaba traslados cotidianos.
Inicialmente, algunos testimonios ubicaban su establecimiento permanente en Bacalar durante 2023. No obstante, información adicional señala que todavía habría residido en Chetumal en 2024.
Esta diferencia entre las versiones obliga a precisar las fechas antes de establecer una conclusión definitiva.
La investigación también cuenta con antecedentes documentales de registros electorales con domicilios en ambos municipios. Sin embargo, la fecha de expedición de una credencial para votar no demuestra, por sí sola, el inicio o la continuidad de una residencia efectiva.
La cuestión que debe aclararse es concreta: ¿desde qué fecha vive María José Noverola de manera permanente en Bacalar?
Cinco años que no se acreditan con un nombramiento
El artículo 136 de la Constitución Política de Quintana Roo exige que quienes pretendan integrar un Ayuntamiento cuenten con residencia y vecindad en el municipio durante un periodo no menor a cinco años anteriores al inicio del proceso electoral.
La propia disposición distingue entre permanecer en un territorio por motivos laborales y establecer allí una vivienda habitual y permanente.
Esto significa que haber comenzado a trabajar en el Ayuntamiento en 2021 no basta, por sí mismo, para demostrar que desde entonces se cumplía con el requisito de vecindad.
Si se acredita que Noverola comenzó a vivir efectivamente en Bacalar hasta 2023, o incluso después, existiría un cuestionamiento jurídico importante respecto de una eventual candidatura municipal en 2027.
La determinación definitiva correspondería a las autoridades electorales, mediante la valoración de las pruebas y de la documentación presentada durante el proceso de registro.
Hasta ahora no existe una resolución que declare a Noverola inelegible, pero los testimonios recabados justifican que su residencia sea objeto de una revisión pública.
El parentesco con la familia de Chepe Contreras
Otro elemento que aparece en la trayectoria de Noverola es su relación familiar con el entorno del presidente municipal.
Fuentes locales señalan que María José Noverola Rodríguez es prima de Rossina Castillo Rodríguez, fallecida esposa de Chepe Contreras.
De confirmarse documentalmente ese parentesco, se trataría de un vínculo familiar por afinidad con el alcalde, no necesariamente de un parentesco consanguíneo entre ambos.
La relación familiar no demuestra, por sí misma, una irregularidad en los nombramientos que Noverola recibió dentro de la administración municipal.
Sin embargo, adquiere relevancia política ante las versiones que la identifican como la persona que el actual presidente municipal buscaría impulsar para sucederlo.
Su incorporación al Ayuntamiento, su permanencia en el DIF y su posterior participación en el escenario político rumbo a 2027 forman parte de una trayectoria que merece ser examinada con información pública y documentos oficiales.
¿La maquinaria municipal detrás de la aspirante?
En Bacalar también circulan señalamientos sobre el respaldo que Noverola estaría recibiendo de personas vinculadas al gobierno municipal.
Habitantes consultados aseguran que funcionarios y operadores cercanos a la administración de Chepe Contreras estarían participando en actividades destinadas a posicionarla políticamente.
Por esa razón, algunas voces locales la identifican como la delfina del alcalde: una aspirante a la que atribuyen el respaldo del grupo que actualmente controla la presidencia municipal.
Pero existe una diferencia importante entre contar con simpatías políticas dentro del Ayuntamiento y utilizar recursos públicos para promover una aspiración personal.
La primera situación no constituye automáticamente una infracción. La segunda podría representar una intervención indebida, dependiendo de las circunstancias y de las pruebas disponibles.
Para determinar si existe una irregularidad será necesario documentar qué funcionarios participan, en qué actividades, durante qué horarios y si se utilizan vehículos, personal, programas o recursos del presupuesto municipal.
Los testimonios reunidos hasta ahora no acreditan por sí mismos un desvío de recursos públicos ni una instrucción directa de Chepe Contreras para favorecer a Noverola.
Lo que sí ponen sobre la mesa es una exigencia de transparencia: que el gobierno municipal explique cómo garantiza la separación entre sus funciones institucionales y las actividades políticas de quienes aspiran a suceder al alcalde.
La aspiración política frente a las exigencias legales
María José Noverola tiene derecho a participar en la vida política de Bacalar y a buscar una candidatura, siempre que cumpla las disposiciones aplicables.
También tiene derecho a responder los señalamientos sobre su residencia, su trayectoria y los apoyos políticos que se le atribuyen.
Pero el cumplimiento de los requisitos constitucionales no puede sustituirse por acuerdos partidistas, respaldos personales o años de servicio dentro de una administración.
El caso plantea dos preguntas distintas que deberán aclararse antes de la elección de 2027.
La primera es jurídica: ¿puede Noverola acreditar cinco años de residencia y vecindad efectiva en Bacalar anteriores al inicio del proceso electoral?
La segunda es política y administrativa: ¿existe una separación real entre los recursos del Ayuntamiento y el proyecto de quien es señalada como la sucesora de Chepe Contreras?
Para responderlas será necesario contrastar los testimonios vecinales con los nombramientos oficiales, la documentación de residencia y las actividades públicas de la aspirante.
También corresponde conocer la postura de Noverola y del presidente municipal sobre estos cuestionamientos.
Porque una administración puede tener preferencias políticas, pero no puede convertir esas preferencias en una excepción a la Constitución ni disponer de recursos públicos para favorecer una candidatura.
En Bacalar, antes de discutir quién sucederá a Chepe Contreras, hay una pregunta que merece una respuesta verificable: desde cuándo vive realmente María José Noverola en el municipio que aspira a gobernar.



