Por Marcelino Hu
Chetumal. – El revés que sufrió la Fiscalía General del Estado, así tan simple con un amparo en el que, según su boletín oficial, buscarán combatir, no es más que el resultado de un capricho.
Falta saber si de Miguel Ángel Pech Cen o de Rosaura Villanueva Arzapalo- Fiscal Anticorrupción – pues el que les hayan dando «palo» por un buffet de abogados, con la resolución federal, es básicamente la confirmación de que estaban conscientes de que el trabajo que realizaron, no estuvo bien echo y conocían del amparo. La muestra es que aún no han combatido ese amparo.
Al ex tesorero y ex titular de la Apiqroo la Fiscalía lo presumió como un resultado impactante, porque la detención la hicieron con base en una ficha roja de la Interpol que lo ubicó en el aeropuerto de Tijuana y por involucrar instancias internacionales, pensaron que la detención tenía un aval incluso federal.
No tuvieron razón los Doctores en Derecho Penal(Rosaura y Miguel Ángel)
Desde un principio la defensa sostuvo que con su cliente – Érce Barrón- se había cometido una injusticia, pues contaba con un amparo del Juzgado Segundo de Distrito de Amparo del Estado de México, pero a la Fiscalía no le importó y ejecutó la orden.
Hoy la Fiscalía debe aprender de sus errores, los caprichos del Fiscal y de Rosaura no deben ser ya, los lineamientos bajo los que se conduzca el caso Roberto Borge y el de sus secuaces.
Debe respetarse la ley, los códigos y los procedimientos, pues lo que queremos los Quintanarroenses es justicia, no errores como el que hoy, dejó libre a uno de los principales complices de Roberto Borge.




















