Samsung ha desencadenado una nueva era en la industria de los smartphones con el lanzamiento de su plataforma Galaxy AI en los modelos Galaxy S24/S24+ y Galaxy S24 Ultra. Este enfoque pone de relieve que el futuro de los dispositivos móviles no solo se centrará en la adquisición del hardware, sino en suscribirse a servicios especializados, especialmente aquellos impulsados por la inteligencia artificial (IA).
La plataforma Galaxy AI ofrece una variedad de funciones innovadoras, desde traducción y transcripción en tiempo real hasta características exclusivas como «Rodea para Buscar», que permite buscar información en una imagen dibujando un círculo en la pantalla. Sin embargo, la noticia de que estas funciones de inteligencia artificial dejarán de ser gratuitas a partir de 2026 plantea la pregunta: ¿los usuarios estarán dispuestos a pagar por servicios adicionales en sus smartphones?
Este movimiento por parte de Samsung refleja una tendencia creciente en la industria tecnológica, donde los fabricantes buscan diversificar sus fuentes de ingresos mediante la suscripción a servicios específicos. La idea de pagar no solo por el dispositivo, sino también por funcionalidades y servicios adicionales, marca un cambio en el paradigma de consumo.
Aunque la suscripción a servicios en la industria automotriz no tuvo un éxito rotundo, especialmente cuando BMW intentó cobrar extra por características como los asientos calefactables, la situación es diferente en el ámbito de la inteligencia artificial. Empresas como Tesla y General Motors ya están implementando modelos de suscripción para funciones avanzadas de asistencia a la conducción.
La inteligencia artificial, con su crecimiento espectacular en 2023, se convierte en la excusa perfecta para que los fabricantes de smartphones exploren nuevas vías de ingresos. Sin embargo, la clave radica en si estas funciones de IA se ejecutan localmente en el dispositivo o en la nube. A diferencia de servicios en la nube que requieren potencia de cálculo significativa y, por ende, una tarifa mensual justificada, funciones que se ejecutan en local podrían generar resistencia si se les impone una suscripción.
En este escenario, es probable que los fabricantes ofrezcan tanto servicios de IA ejecutados localmente como suscripciones a funciones que requieran acceso a la nube. Este enfoque permitiría a los usuarios elegir entre funciones avanzadas locales y servicios en la nube especialmente diseñados para dispositivos móviles.
En conclusión, la introducción de servicios de suscripción para funciones de inteligencia artificial podría marcar el comienzo de una nueva era en la industria de los smartphones, donde la experiencia del usuario y las características adicionales se pagan por separado. La IA se convierte así en el catalizador para aumentar los precios de los dispositivos móviles y explorar modelos de ingresos más sostenibles.



