Bacalar.-El recién reelecto, José Alfredo Contreras Méndez, presidente municipal de Bacalar está bajo la lupa de la Auditoría Superior de la Federación. La instancia federal detectó irregularidades en el manejo del presupuesto federal por 33 millones 290 mil 582 pesos.
El gobierno de Chepe, incluso, no permitió el acceso de los auditores en al menos cuatro obras en comunidades rurales, con las que facturó 10 millones de pesos.
Las observaciones de la Auditoría corresponden al ejercicio fiscal 2023, en la cual se revisó el manejo del dinero proveniente del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social Municipal, así como por concepto de Participaciones Federales.
Resulta que en 2023, José Alfredo Contreras Méndez, reportó el techado y rehabilitación de cancha y espacio multideportivo en la localidad de Nuevo Tabasco por 3.7 millones de pesos; y una obra similar en El Gallito, por 3.5 millones.
En ese mismo año, reportó pavimentaciones en Río Verde y Miguel Alemán, por 1.7 millones de pesos, cada una.
Sin embargo, cuando los auditores llegaron a Bacalar para verificar dichas obras, no se les permitió el acceso a los sitios por lo que no se pudo verificar que la ejecución y terminación de los trabajos se haya realizado conforme a las estimaciones pagadas, ni se pudo constatar la operatividad de la obra y el beneficio a la población objetivo.
“Se presume un probable daño o perjuicio, o ambos, a la Hacienda Pública Federal por un monto de 10,677,391.64 pesos… por el pago de cuatro proyectos financiados con recursos del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social Municipal y de las Demarcaciones Territoriales del Distrito Federal del ejercicio fiscal 2023, a los cuales no se permitió el acceso”, determinó la ASF.
Los auditores si lograron revisar otras seis obras de vivienda, electricidad y centros de desarrollo comunitario en la Ceiba, David Gustavo Gutiérrez Ruiz, Río Escondido, Margarita Maza de Juárez y la propia ciudad de Bacalar.
Resulta que las obras estaban mal hechas. Las viviendas presentan filtraciones, las obras de electricidad no funcionaban.
“Se presume un probable daño o perjuicio, o ambos, a la Hacienda Pública Federal por un monto de 7,109,951.65 pesos… por el pago de seis proyectos… que no se encontraban en operación y con deficiencias constructivas, por lo que no proporcionaron los beneficios programados a la población objetivo del fondo”, detalló el informe.
Las observaciones totales al FISM fueron por 18,337,343.29 pesos.
A estos se suman 14.9 millones de pesos por múltiples servicios contratados por el presidente municipal de Bacalar, sin que exista evidencia de que se haya otorgado los servicios. Los contratos fueron pagados con Participaciones Federales.
Cabe destacar que en diciembre pasado, los funcionarios de Chepe intentaron justificar las irregularidades, pero no lo consiguieron.
Ahora, la Auditoría le estableció al Ayuntamiento de Bacalar un plazo adicional para aclarar el destino del dinero, de lo contrario se iniciarán procedimientos que podrían terminar incluso con denuncias penales.






















