Chetumal.-Ambos presumen tener el control político del sur de Quintana Roo. Ambos vociferan tener la capacidad para aglutinar a todos los grupos políticos de la región y ambos argumentan ser factor decisivo para que el PRI conserve la gubernatura en el 2016. Pero a la fecha lo único cierto es que entre los principales e inmediatos objetivos tanto de Eduardo Espinosa Abuxapqui como de Raymundo King de la Rosa no figura unir fuerzas o integrar un bloque sureño. Nada raro en la clase política del sur: paisanos pero eternos rivales.
Desde sus respectivas trincheras y con estrategias diferentes, ambos políticos ya tomaron carril para competir en la carrera cuyo premio es la candidatura tricolor al gobierno estatal. Quizás ahora, en el inicio de la justa no se vean las caras por aquello de que el escenario tiene muchas “curvas”. Pero, necesariamente, en la “recta” final se las verán antes de llegar a la meta y es dónde se sabrá quién de verdad tiene el verdadero poder político de la “cuadra sureña”.
Públicamente, el alcalde capitalino ya alzó la mano. Ya dijo querer, aspirar o suspirar a contender por la gubernatura de Quintana Roo y, para tal condición, argumenta tener el control político del sur de la entidad.
El aún diputado federal y dirigente estatal del tricolor, Raymundo King de la Rosa, mantiene en sigilo popular sus aspiraciones. Pero, es un secreto a voces que trae un equipo humano “operando” para alcanzar la nominación.
Tanto Abuxapqui como King de la Rosa han calentado el hipódromo por la sucesión, debido a que ambos presumen, al igual que muchos políticos, que el próximo gobernador debe salir del sur de Quintana Roo, inspirados por el ingenuo e inexistente “pacto de honorabilidad de ex gobernadores”, que, en la actualidad, ya es un verdadero mito ancestral.
Bajo esa premisa ambos personajes arrecian el escenario estatal. Los dos tratan de vender la idea de que son factor de unidad en el sur de Quintana Roo, cuyo bastión político aún sigue siendo decisivo cuando se decide la gubernatura.
Pero, ¿En realidad, Abuxapqui o King de la Rosa tienen el control político del sur de Quintana Roo? Quizá sea la pregunta del millón. Sería ligero y arriesgado responder. Mejor optamos por ofrecer algunos detalles para que cada uno de los lectores responda y saque sus conclusiones.
Con toda la experiencia política a cuestas y con el respaldo popular del que goza Eduardo Espinosa, éste no puede argumentar que cuenta con el control político de la región ya que es marcada y bien sabida su enemistad con los grupos que encabezan, respectivamente, el exsenador Eduardo Ovando Martínez; la exalcaldesa Cora Amalia Castilla Madrid, y; con el del ex candidato independiente, Andrés Ruíz Morcillo.
Mientras que Raymundo King tampoco puede jactarse o presumir que aglutina a los grupos de la región, ya que de entrada tiene un enfrentamiento con Andrés Ruíz Morcillo; con Cora Amalia Castilla Madrid; con los “Cocobichos” y los nuevos grupitos de a uno a de a dos, pero que son afines al tricolor.
Entonces, ante una eventual “exhibición de fuerzas”, consideramos que ninguno de los dos pregonaría ser el “mesías” del sur de Quintana Roo o el líder natural de la región y, mucho menos, promotores de un proyecto para pactar a nombre de todos los grupos políticos.
Pero mientras eso sucede, seguiremos observando cómo avanzan en sus respectivos proyectos. Al final de cuentas, lo más importante para ellos es que sean tomados en cuenta a la hora de las negociaciones para repartirse las primeras rebanadas del pastel de 2016.




















