JMM.- Veletas y traicioneros priistas de José María Morelos empezaron a abandonar el barco que ellos mismos hundieron, su ambición desmedida lo lleva a «brincar» como chapulines para seguir sirviéndose del presupuesto gubernamental.
En José María Morelos la primera priísta en no tener la vergüenza para renunciar al partido que hizo regidor a su hijo Fernando Carrillo Romero, fue Rossana Romero Ávila quien en el 2018 contendió por la presidencia municipal perdiendo ante Sofía Alcocer Alcocer.
Rossana Romero Ávila también fue regidora del PRI en la administración de José Dolores Baladez Chi, pero en la administración priísta de Juan Manuel Parra López fungió como Oficial Mayor y desde ese cargo fue quien despidió de manera injustificada a más de 200 trabajadores que demandaron y ganaron un laudo de 40 millones de pesos, causando un quebranto mayúsculo a las arcas municipales.
Romero Ávila es una priísta que no ha aportado nada en sus cargos públicos al pueblo de José María Morelos, su última Azaña fue haber acomodado a su hijo como regidor priísta en la planilla de reelección de Sofía Alcocer, quien al perder obtuvo dos posiciones en el cabildo de Erik Borges.
La pregunta es: ¿Qué le va aportar Rossana Romero al partido Morena en la zona maya?. Lo único que ocasionará su arribismo al partido de AMLO; es el divisionismo ya que fundadores morenistas no ven con buenos ojos que su partido se este prietizando.





















