JMM.-En la colonia Ejidal, habitantes como Doña Catalina Moo Can expresan su preocupación ante la falta de servicios básicos y la creciente inseguridad que afecta su calidad de vida. Desde hace más de seis años, aseguran, han solicitado apoyo sin recibir una respuesta efectiva.
“tratamos de organizarnos con las vecinas para mejorar las cosas”, dice Doña Catalina, quien ha vivido en el sector por más de una década. Señala que el alumbrado público es prácticamente inexistente, lo cual genera una sensación constante de inseguridad, especialmente por las noches.
“No hay luz, no hay vigilancia, y ya se han dado robos. Hace como un mes, se llevaron todos los cables de una casa vecina”, relata.
Además del problema con la iluminación, la falta de agua potable es otra de las carencias señaladas. Aunque en algunas casas hay suministro, muchas otras deben buscar formas alternativas para obtener agua.
También destaca que las calles están en mal estado, lo que complica la movilidad y eleva el costo del transporte.
“Cuando uno viene cargando cosas desde el centro, el taxi cobra hasta 20 pesos más porque nos deja lejos, ya que no entran hasta nuestras casas”, comenta.
Doña Catalina recuerda que, durante administraciones anteriores, se hicieron solicitudes al Ayuntamiento y al área de Obras Públicas, pero nunca obtuvieron una solución concreta.
“Solicitamos, hablamos con los encargados, y no pasó nada. Solo promesas. Y ya pasaron más de seis años”, lamenta.
Ante esta situación, la vecina hace un llamado a las autoridades municipales para que no olviden a las familias que aún habitan en la colonia Ejidal y que requieren alumbrado, agua, seguridad y calles dignas.
“La palabra de las autoridades debe valer, porque si no, ¿a quién más vamos a recurrir?”, concluye.






















