El Ayuntamiento encabezado por Diego Castañón volvió a contratar a Centro de Copiado Mérida para fotocopias, impresiones y escaneos. La empresa ya había obtenido contratos por hasta 6 millones de pesos en 2025. Ese mismo año, otros 4 millones fueron destinados a elaboración e impresión de documentos y sellos con otro proveedor. La revisión de los expedientes abre una pregunta: ¿cuánto papel consume realmente el gobierno de Tulum?
TULUM, Quintana Roo.— En plena era de expedientes electrónicos, firmas digitales y gobiernos que presumen modernización administrativa, el Ayuntamiento de Tulum mantiene una costosa relación con el papel: para 2026 abrió un contrato de hasta 5 millones 400 mil pesos para fotocopiar, imprimir y escanear documentos de sus oficinas.
El contrato MT/OM/RMS/RF/SER/LPN/005/2026, revisado por El Punto Sobre la i, fue celebrado con Centro de Copiado Mérida, S.A. de C.V., luego de la Licitación Pública Nacional MT-LPN-SER03-OM-2026.
El procedimiento tiene una particularidad relevante: Centro de Copiado Mérida fue el único participante que presentó propuesta. El fallo se emitió el 2 de enero y apenas tres días después, el 5 de enero, se formalizó el contrato. El expediente de apertura se encuentra publicado en el propio portal de Transparencia del Ayuntamiento.
La existencia de un solo licitante no implica por sí misma una irregularidad. Sin embargo, significa que en la etapa final no existieron otras ofertas económicas contra las cuales comparar el precio ofrecido por el ganador.
Copias de 39 centavos, pero un techo de $5.4 millones
Los precios pactados antes de IVA son:
39 centavos por fotocopia o impresión en blanco y negro; $3.50 por impresión a color, y 15 centavos por documento escaneado.
El contrato establece un monto máximo de $4 millones 655 mil 172.41 antes de IVA, equivalente a $5.4 millones con impuestos.
Hay que hacer una precisión: los $5.4 millones constituyen el techo contractual, por lo que no puede afirmarse todavía que esa cantidad haya sido efectivamente pagada. El gasto final dependerá del consumo y de las facturas presentadas.
Pero precisamente ahí aparece la pregunta que el Ayuntamiento debe responder:
¿Cuántas copias, impresiones y escaneos realiza la administración municipal para justificar un contrato que puede alcanzar 5.4 millones de pesos en un año?
Como simple ejercicio matemático —no como estimación del consumo real—, si los $4.65 millones antes de IVA se utilizaran exclusivamente para impresiones en blanco y negro a 39 centavos, equivaldrían a aproximadamente 11.9 millones de impresiones.
Evidentemente, el contrato combina impresiones B/N, color y escaneos. Por eso la cifra real solamente podrá determinarse con las lecturas de los contadores de los equipos y las facturas mensuales.
No comenzó en 2026
La relación contractual tampoco es nueva.
Durante 2025, Centro de Copiado Mérida recibió primero una adjudicación directa por $500 mil, correspondiente al periodo del 6 al 31 de enero.
Después obtuvo mediante licitación pública otro contrato por hasta $5.5 millones, vigente del 1 de febrero al 31 de diciembre.
Los dos contratos tenían como objeto el servicio de fotocopiado, escaneo e impresión de documentos con equipos multifuncionales para las áreas administrativas de Tulum.
Por tanto, solamente considerando esos instrumentos y el techo contractual de 2026, tenemos:
2025: hasta $6 millones.
2026: hasta $5.4 millones.
Total potencial en dos años: $11.4 millones.
Nuevamente: se trata de montos contratados o máximos, no necesariamente del dinero finalmente pagado.
Y todavía faltan otros $4 millones en impresiones y sellos
La revisión del gasto de 2025 revela otra contratación que amplía considerablemente el asunto.
El Ayuntamiento adjudicó a Grupo C y D del Caribe, S.A. de C.V. el contrato MT/OM/RMS/RF/SER/LPN/019/2025, por $4 millones, para un “Servicio integral de elaboración e impresión de documentos y sellos para las diversas direcciones”.
Es un objeto contractual distinto y, por tanto, sería incorrecto presentarlo como si fueran otros cuatro millones exclusivamente en fotocopias.
Pero sí forma parte del universo de recursos destinados a impresión y elaboración física de documentación.
La investigación publicada sobre los contratos de 2025 calculó $10.55 millones considerando también un contrato por $550 mil del DIF Tulum para fotocopiado, escaneo e impresión.
Con el nuevo contrato 2026 de hasta $5.4 millones, la magnitud acumulada merece una revisión detallada.
Una empresa que repite
Centro de Copiado Mérida no es una empresa recién creada ni apareció con la administración de Diego Castañón. Tiene antecedentes como proveedor público y participa en contrataciones de otras instituciones.
Datos derivados de ComprasMX registran adjudicaciones de esta compañía con el IMSS, el Instituto de Capacitación para el Trabajo y el Colegio de Bachilleres de Quintana Roo. La base registra para 2023-2026 operaciones federales por alrededor de $1.79 millones, aunque algunos procedimientos de Bachilleres aparecen capturados con valores unitarios que impiden utilizar esas cifras como valor real del contrato.
También existen establecimientos de la empresa reportados en Chetumal, Cancún y Playa del Carmen.
Por ello, la investigación no debe partir de que el proveedor sea irregular, sino de una cuestión mucho más sencilla:
¿Por qué Tulum requiere contratos de esta magnitud y cuánto consume realmente?
Del papel al software: contratos millonarios que exigen explicación
El contrato de las fotocopias cobra mayor relevancia cuando se coloca junto a otras adquisiciones que El Punto Sobre la i ha venido documentando.
Entre ellas se encuentra una suficiencia presupuestal por 20 millones de pesos para la adquisición de una licencia de una plataforma denominada “Sistema Timbrado Web”, destinada a verificar los procesos de cálculo de las retenciones del ISR de los trabajadores municipales.
Paralelamente, el Ayuntamiento autorizó $1.6 millones para soporte técnico, mantenimiento, asesoría y desarrollo de OPERGOB durante 2026.
Son contrataciones distintas y no existe hasta ahora evidencia suficiente para afirmar que constituyan servicios duplicados. Pero los montos obligan a conocer los anexos técnicos, estudios de mercado, proveedores y pagos.
En otras palabras, ya no estamos frente a una sola copiadora cara.
Estamos frente a un conjunto de contrataciones millonarias en servicios administrativos cotidianos que requieren ser auditadas expediente por expediente.
¿Y el “súper asesor”?
A este escenario se suma otra línea que El Punto Sobre la i mantiene bajo investigación.
Fuentes internas del Ayuntamiento han señalado a Luis Humberto Torres Iruegas, identificado públicamente como asesor particular del presidente municipal, como una persona con influencia en la revisión de determinados asuntos administrativos.
Sin embargo, este medio no ha localizado hasta ahora evidencia documental que vincule a Torres Iruegas con la licitación de Centro de Copiado Mérida ni que demuestre que autorizó, negoció o recibió beneficio económico de este contrato.
Esa diferencia es fundamental.
Los testimonios pueden abrir una investigación; los documentos tienen que demostrarla.
Por eso será necesario reconstruir el camino de los expedientes: quién solicita el servicio, quién determina el presupuesto, quién realiza el estudio de mercado, quién invita o recibe a los proveedores, quién evalúa las propuestas, quién autoriza y finalmente quién paga.
Que abran los contadores
En el caso de las fotocopias existe una manera relativamente sencilla de despejar las dudas.
Las máquinas multifuncionales llevan contadores electrónicos.
Si Tulum consumió millones de pesos en fotocopias e impresiones, deben existir registros que permitan comprobarlo.
Por eso El Punto Sobre la i buscará obtener las facturas mensuales, CFDI, reportes de lectura de cada equipo, ubicación de las máquinas, número de impresiones B/N y color, escaneos realizados, estudios de mercado y pagos efectuados durante 2025 y 2026.
Porque un contrato abierto por $5.4 millones no significa necesariamente que se hayan gastado $5.4 millones.
Pero si el Ayuntamiento efectivamente se acerca a ese techo, cada peso deberá corresponder con copias, impresiones y escaneos verificables.
Y si las lecturas de las máquinas no coinciden con lo facturado, entonces la investigación dejará de ser sobre el elevado costo del papel.
Será sobre el destino del dinero.



