JMM.-En la comunidad de Kancabchén, municipio de José María Morelos, el tiempo parece haberse detenido. Con una población de más de 1,500 habitantes, sus calles reflejan un abandono que exige atención inmediata: el pavimento, que data de décadas atrás, ha desaparecido en varios puntos, mientras que el alumbrado público y la distribución de agua potable son necesidades prioritarias que la comunidad urge resolver.
Julio César Cab Gómez, subdelegado de Kancabchén, destacó la precariedad en infraestructura y la falta de obras sociales en el pueblo. “Ya requerimos pavimentación en las calles, más lámparas para el alumbrado público, ampliación de calles, energía eléctrica, agua potable y viviendas. En verdad, tenemos muchísimas necesidades”, señaló.
El subdelegado también hizo hincapié en la situación de vulnerabilidad de los adultos mayores, especialmente en esta temporada de frío. “No hay un cuarto para la gente de la tercera edad, y ellos son quienes más lo necesitan. Vamos a trabajar de la mano con nuestro presidente para realizar un censo que identifique las prioridades, enfocándonos en quienes realmente lo requieren, como las personas que no tienen recursos para construir un espacio digno”, afirmó.
Cab Gómez agregó que buscarán gestionar materiales y apoyo del gobierno federal para atender estas carencias, priorizando viviendas dignas para los sectores más necesitados. La comunidad de Kancabchén confía en que, con un trabajo coordinado, estas necesidades sean atendidas y las condiciones de vida mejoren para este poblado enclavado en el municipio más pobre de Quintana Roo.






















