Chetumal.- Escuchamos mucho y repetitivamente las indicaciones de las autoridades en tiempos de vacaciones, como esa de no manejar tomado o cansado, pero como buen mexicano, nos entra por un oído y nos sale por otro, es ahí cuando por la imprudencia, llegan los accidentes, donde sí solo son cosas materiales, corrimos con mucha suerte.

Poco más de 3,500 elementos de los tres órdenes de gobierno cuidaran el estado de Quintana Roo en este periodo vacacional de Semana Santa, recorriendo lagunas, playas, balnearios y zonas arqueológicas, así como la instalación de retenes en la entrada o salida de los 11 municipios con los que contamos.
Protección Civil del Estado recomienda siempre tener vigilados a los niños o niñas, que nunca le quitemos un ojo, ya que unos segundos son suficientes para que se origine una desgracia, la cual nos cambia la vida por completo y lo que debía ser un momento de relajación y convivencia familiar, se convierte en tragedia.
Recuerdo que hace tres años, a finales del mes de abril, una familia de extranjeros rentó un pontón para disfrutar de la hermosa laguna de los siete colores de Bacalar, uno de los jóvenes padecía de epilepsia, este muchacho sin el chaleco salvavidas, que es obligatorio portar al subirte a una embarcación, sepas o no nadar, ya que es una regla, se sentó a la orilla del cenote La Bruja, lamentablemente mientras los padres y familiares platicaban en la embarcación, lo descuidaron y a este le dio un ataque, que produjo que se fuera al fondo, cuando se dieron cuenta que no estaba, ya era demasiado tarde.
Así como este caso suceden muchos en todas partes del mundo por la imprudencia de no escuchar a las autoridades, querido lector del Punto Sobre la i, si sales estos días a disfrutar de las bellezas naturales de nuestro hermoso Quintana Roo, no manejes tomado o cansado y no le quites la vista a los menores de edad, hagamos que estos momentos sean hermosos recuerdos.






















