José María Morelos, Quintana Roo. – El dirigente de la Unión Nacional de Organizaciones Regionales Campesinas Autónomas (UNORCA), Pedro Puc Dzib, denunció la falta de profesionalismo e incapacidad en la Procuraduría Agraria, acusando a su titular en la región, Linda Sarahi Cobos Castro, de negligencia, abandono de programas y carencia de preparación para atender las necesidades del sector.
De acuerdo con Puc Dzib, Cobos Castro fue removida de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca (SEDARPE) por no cumplir con las expectativas y, pese a ello, fue colocada en la Procuraduría Agraria, donde —afirmó— tampoco ha mostrado capacidad.
“Evidentemente, en la SEDARPE no dio el ancho. Ahora la colocan en la Procuraduría Agraria, un cargo para el cual no está preparada. No es una persona apta para desempeñar funciones dentro del sector agrario”, expresó el líder campesino.
Programa abortado en el kilómetro 50
Como ejemplo de las afectaciones, Puc Dzib recordó que la funcionaria abortó un programa en el ejido kilómetro 50 de José María Morelos, el cual había sido convocado mediante una asamblea con apego a la ley, pero que por falta de seguimiento terminó cancelado, dejando sin apoyo a decenas de productores.
“El campo no puede seguir pagando errores”
El dirigente de la UNORCA reprochó que los campesinos continúan siendo víctimas de la improvisación en los nombramientos:
“Los campesinos ya no podemos seguir pagando los errores de servidores públicos improvisados. La sociedad agraria merece respeto y resultados. Como se dice: antes que caiga el niño al pozo, que se tape el pozo”, advirtió.
Exigen atención inmediata
Puc Dzib hizo un llamado a los gobiernos estatal y federal para que intervengan de inmediato en la Procuraduría Agraria, advirtiendo que la falta de capacidad de sus funcionarios está frenando el desarrollo del campo en Quintana Roo.
La denuncia se suma a la inconformidad expresada por otras organizaciones campesinas, que señalan que las dependencias agrarias se han convertido en refugio de funcionarios improvisados, mientras que los productores enfrentan abandono y ausencia de apoyos reales.






















