TULUM.— Visitantes que acudieron al Parque del Jaguar, en la zona costera de Tulum, denunciaron presuntas irregularidades en la venta de brazaletes y en los cobros para acceder al área de playa, situación que —aseguran— les impidió disfrutar de los tours que habían contratado previamente.
Uno de los testimonios fue el de Lorenzo Yerbes Sosa, quien señaló haber viajado con su familia para realizar un tour que incluía actividades como nado en playa, observación de tortugas y mantarrayas. Sin embargo, al llegar al lugar, afirmó que se encontró con restricciones y cobros adicionales que no habían sido informados previamente.
Según explicó, el paquete turístico adquirido tuvo un costo de 465 pesos por persona, cantidad que incluía el tour y un brazalete con valor aproximado de 65 pesos. No obstante, posteriormente se enteraron de que los brazaletes no deberían venderse durante los domingos, lo que generó inconformidad entre los visitantes, quienes consideraron que pudieron haber sido víctimas de un cobro indebido.
Los turistas señalaron que la situación resultó confusa, ya que el brazalete que recibieron no presentaba distintivos claros que permitieran identificar su validez para ese día.
En un segundo caso, el mismo visitante relató que al intentar ingresar al parque para realizar el tour contratado, personal en el acceso le informó que debía pagar una cuota adicional para entrar con su vehículo. De acuerdo con su versión, el costo solicitado era de 205 pesos si presentaba credencial o 310 pesos sin identificación, situación que tampoco había sido comunicada previamente por los operadores del tour.
Indicó que también se le ofreció la opción de dejar el automóvil en otro punto y acceder caminando; sin embargo, al intentar ingresar a la zona de playa, nuevamente se le informó que debía realizar otro pago para poder pasar.
El visitante explicó que viajaba acompañado de su esposa, hijos y una familiar de la tercera edad, por lo que caminar largas distancias —que estimó entre 800 metros y hasta casi tres kilómetros— resultaba complicado para su familia.
Ante la situación, el turista optó por retirarse del lugar sin realizar el tour, al considerar que las condiciones y los cobros no habían sido informados con claridad.
Los visitantes señalaron que este tipo de situaciones podría afectar la percepción del destino turístico, especialmente en un contexto donde diversas actividades económicas dependen directamente de la llegada de turistas a la zona costera de Tulum.
Hasta el momento, autoridades o administradores del Parque del Jaguar no han emitido una postura pública sobre las inconformidades señaladas por los visitantes.






















