TULUM, Quintana Roo.— Un turista estadounidense con más de tres décadas visitando Tulum denunció presuntas restricciones excesivas en el Parque del Jaguar, luego de asegurar que personal del acceso le impidió ingresar debido a que transportaba una bolsa de botanas dentro de su vehículo.
El visitante, identificado como Jim Ñ Kin Flanigan, explicó que recientemente llegó a Tulum para contraer matrimonio junto a su pareja y continuar realizando actividades turísticas en la región, destino que —afirmó— ha visitado durante más de 30 años.
Según relató, al intentar ingresar al Parque del Jaguar personal encargado del acceso le negó la entrada debido a que llevaba una bolsa de frituras dentro del automóvil, pese a que aseguró que no tenía intención de consumir alimentos dentro del área natural protegida.
El turista indicó que ya contaba con una reservación en un restaurante ubicado dentro del parque; sin embargo, tras el incidente decidió cancelar sus planes y posteriormente trasladarse hacia la Reserva de la Biósfera Sian Ka’an.
Jim Ñ Kin Flanigan señaló que, a pesar de haber conocido distintos destinos turísticos en Europa y otros países, continúa considerando a Tulum como uno de sus lugares favoritos por su entorno natural y atractivo turístico.
No obstante, expresó que este tipo de medidas terminan afectando la experiencia de los visitantes y podrían impactar negativamente la percepción del destino, particularmente en un contexto donde empresarios y prestadores de servicios han reportado disminución en la afluencia turística.
“Ven la tempestad y no se hincan”, expresó al referirse a la actuación del personal del parque, calificando la medida como excesiva.
El visitante también consideró que las reglas de acceso al Parque del Jaguar deberían aplicarse con mayor flexibilidad y sensibilidad hacia los turistas, especialmente cuando no existe intención de introducir alimentos para consumo dentro del recinto.
Asimismo, hizo un llamado para revisar las políticas de ingreso y los costos de acceso al parque, al considerar que tarifas más accesibles y una atención más flexible podrían incentivar una mayor llegada de visitantes interesados en conocer la zona.
La situación ocurre en medio de diversas críticas y señalamientos realizados en meses recientes por turistas, comerciantes y prestadores de servicios relacionados con restricciones y medidas implementadas dentro del Parque del Jaguar, uno de los espacios turísticos y ambientales más importantes de Tulum.






















