La ocupación hotelera perdió casi nueve puntos porcentuales, el aeropuerto registra una caída superior al 33 % y la zona arqueológica enfrenta un desplome de visitantes. La recuperación del destino sigue siendo una promesa mientras empresarios y trabajadores resienten las consecuencias.
Tulum, Quintana Roo.— La crisis turística de Tulum dejó de ser una advertencia para convertirse en una realidad que se refleja en las cifras oficiales: menos pasajeros en el aeropuerto, habitaciones desocupadas, restaurantes con menor actividad y una zona arqueológica que ha perdido buena parte de sus visitantes.
El destino que durante años fue presentado como uno de los principales motores turísticos del Caribe mexicano atraviesa un periodo de contracción que ya alcanzó la prensa internacional.
Un reportaje publicado por el diario español El País el 25 de octubre describe un panorama de locales cerrados, hoteles con dificultades para mantenerse en operación y una terminal aérea cuya actividad está muy lejos de las expectativas que acompañaron su inauguración.
Un aeropuerto que pierde pasajeros y aerolíneas
Las cifras de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) muestran que, durante el primer semestre de 2026, el Aeropuerto Internacional Felipe Carrillo Puerto movilizó aproximadamente 471 mil 500 pasajeros, frente a 705 mil 400 en el mismo periodo de 2025.
La diferencia representa una caída de 33.2 %, equivalente a casi 234 mil pasajeros menos.
El mercado internacional registró el retroceso más pronunciado, con una disminución de 40.8 %.
A este escenario se sumó la suspensión de operaciones de Aeroméxico desde el 30 de septiembre y el anuncio de Volaris de suspender sus rutas a partir del 7 de enero de 2027.
La salida de estas aerolíneas reduce las opciones de conectividad y plantea interrogantes sobre la capacidad del aeropuerto para sostener el crecimiento proyectado cuando comenzó a operar en diciembre de 2023.
Hoteles con menos huéspedes
El deterioro también aparece en la ocupación hotelera.
De acuerdo con cifras de la Secretaría de Turismo de Quintana Roo, entre enero y julio de 2025 Tulum registró una ocupación promedio de 72.67 %. Durante el mismo periodo de 2026, el indicador descendió a 63.69 %.
Se trata de una pérdida de 8.98 puntos porcentuales, considerablemente superior a la registrada en otros destinos del Caribe mexicano.
La situación se agravó hacia finales de septiembre, cuando la ocupación semanal llegó a 42.1 %.
Una menor ocupación no solamente afecta a los propietarios de hoteles. También reduce la demanda de servicios, el consumo en restaurantes y las oportunidades de trabajo para quienes dependen del turismo.
Ni siquiera las ruinas mayas escapan de la caída
La zona arqueológica de Tulum, uno de los atractivos más reconocidos del país, también registra una disminución importante.
Entre enero y julio de 2026 recibió aproximadamente 476 mil visitantes, frente a 692 mil durante el mismo periodo del año anterior, una reducción superior al 30 %.
El deterioro resulta especialmente significativo porque las ruinas mayas constituyen uno de los principales motivos de viaje para miles de turistas nacionales y extranjeros.
A la menor afluencia se suman las controversias relacionadas con los costos de acceso y la operación del Parque del Jaguar, asuntos que han generado inconformidad entre comerciantes y prestadores de servicios.
Los problemas que Tulum no ha resuelto
La crisis responde a diversos factores.
El encarecimiento de los servicios turísticos, los problemas de movilidad, el sargazo, la percepción de inseguridad y las dificultades para acceder a determinados atractivos han sido señalados por empresarios y especialistas como obstáculos para la competitividad del destino.
El presidente del Consejo Hotelero del Caribe Mexicano y de la Asociación de Hoteles de Tulum, David Ortiz Mena, reconoció recientemente que el municipio enfrenta una crisis de reputación.
También señaló dos problemas que requieren atención urgente: la falta de tarifas claras en el servicio de taxis y las denuncias de presuntas extorsiones policiales contra visitantes.
Aunque parte de la desaceleración turística afecta a otros destinos mexicanos, la magnitud de los retrocesos registrados en Tulum obliga a examinar las condiciones particulares del municipio.
Diego Castañón, ante una crisis que exige resultados
En medio de este escenario, el gobierno municipal encabezado por Diego Castañón enfrenta el desafío de recuperar la confianza de visitantes, empresarios y trabajadores.
La estrategia denominada Tulum Renace, impulsada con participación de autoridades federales y estatales, contempla acciones para mejorar el acceso a playas, revisar tarifas y fortalecer la promoción turística.
Sin embargo, los indicadores disponibles todavía no permiten afirmar que esas medidas hayan revertido la caída.
El Ayuntamiento tiene responsabilidades concretas en servicios públicos, ordenamiento urbano, movilidad local y seguridad preventiva, aunque decisiones como las rutas aéreas y la administración del Parque del Jaguar corresponden también a otras autoridades y operadores.
Por ello, la recuperación no puede depender únicamente de campañas publicitarias o anuncios de nuevas conexiones aéreas.
Es necesario conocer qué medidas municipales se han ejecutado, cuánto dinero se ha destinado a ellas y qué resultados han producido.
La temporada de invierno será una prueba decisiva
El sector hotelero mantiene expectativas de recuperación a partir de la segunda quincena de noviembre y durante la temporada vacacional de fin de año.
No obstante, el verdadero desafío será comprobar si el repunte estacional logra sostenerse y si los beneficios alcanzan a hoteles, restaurantes, comercios y trabajadores.
Tulum conserva atractivos naturales, culturales y turísticos de reconocimiento internacional. Pero las cifras de 2026 muestran que ese prestigio, por sí solo, ya no garantiza la llegada de visitantes.
La pregunta para las autoridades es cuánto tiempo más necesitará Tulum para recuperar a sus turistas y qué están haciendo, con resultados medibles, para evitar que la crisis siga afectando a las familias que dependen de esta actividad.



