Mientras 230 empleados municipales reclaman casi 10 millones de pesos por presuntos descuentos salariales indebidos, el presidente municipal no ha encabezado públicamente una solución. El conflicto lleva diez meses y ahora se espera la intervención de autoridades estatales. Versiones no confirmadas lo ubican en la Ciudad de México.
Tulum, Quintana Roo.— Diego Castañón Trejo tiene tiempo para sus actividades políticas, pero sus propios trabajadores aseguran que no encuentran espacio en su agenda para resolver un conflicto que lleva diez meses golpeando sus ingresos.
Este miércoles, aproximadamente 230 empleados sindicalizados del Ayuntamiento de Tulum salieron a las calles y llegaron hasta el Palacio Municipal para exigir la devolución de descuentos salariales que consideran ilegales y que, de acuerdo con su representación jurídica, ya representan una reclamación cercana a los 10 millones de pesos.
El alcalde, sin embargo, no apareció públicamente para encabezar las negociaciones.
Fueron funcionarios municipales quienes recibieron a los representantes sindicales, en una jornada que terminó sin que se anunciara una solución definitiva al problema.
Y mientras los trabajadores siguen esperando respuestas, circula la versión de que Diego Castañón se encuentra en la Ciudad de México, donde este miércoles se celebró una reunión de la presidenta Claudia Sheinbaum con gobernadores y alcaldes.
Hasta ahora no existe confirmación documental de que Castañón haya asistido a ese encuentro.
Pero, independientemente de dónde se encuentre, la pregunta es inevitable: ¿por qué un conflicto que afecta a cientos de trabajadores municipales sigue sin una solución encabezada por el presidente municipal?
Diez meses de descuentos y una demanda millonaria
El problema comenzó en enero de 2026.
Según la representación legal de los trabajadores, el Ayuntamiento aplicó reducciones salariales que van de 500 a 1,500 pesos, afectando a empleados operativos y administrativos que dependen de esos ingresos para sostener a sus familias.
El abogado de los inconformes explicó que existían aportaciones relacionadas con el fondo de ahorro, pero denunció que se aplicaron descuentos adicionales sin una explicación contable satisfactoria.
La inconformidad llegó a los tribunales el pasado 30 de abril, cuando se presentó una demanda colectiva ante el Tribunal Estatal de Conciliación y Arbitraje, en Chetumal.
Desde entonces, el monto reclamado ha seguido creciendo hasta aproximarse a los 10 millones de pesos, según los cálculos de los trabajadores.
No se trata de una deuda reconocida judicialmente, pero sí de una controversia laboral que la administración municipal no ha conseguido resolver.
El alcalde cancela reuniones, denuncian los trabajadores
Uno de los señalamientos más graves no tiene que ver únicamente con el dinero, sino con la forma en que el gobierno municipal ha atendido a sus empleados.
Durante la manifestación, el representante legal de los sindicalizados aseguró que han solicitado reiteradamente reuniones con Diego Castañón y que varias de ellas fueron canceladas.
Incluso afirmó que la Secretaría del Trabajo y la Secretaría de Gobierno han intervenido para facilitar el diálogo, sin que esas gestiones hayan producido una solución.
El abogado cuestionó que el alcalde tenga tiempo para realizar giras y actividades fuera del municipio, mientras los trabajadores continúan esperando una audiencia.
La acusación exhibe un problema político que va más allá de los descuentos: la percepción de una administración distante de quienes sostienen diariamente la operación del Ayuntamiento.
Porque no basta con enviar funcionarios a escuchar inconformidades cuando el conflicto ya llegó a los tribunales y a las calles.
La responsabilidad política de resolverlo corresponde al gobierno que encabeza Diego Castañón.
Recursos Humanos, en el centro de las acusaciones
Los manifestantes también dirigieron señalamientos contra la Dirección de Recursos Humanos.
Su representante legal aseguró que la titular de esa dependencia les habría respondido, en tono despectivo, que presentaran una demanda y que las consecuencias económicas terminarían siendo responsabilidad de otra administración.
La acusación no ha sido corroborada de manera independiente y requiere una respuesta de la funcionaria señalada.
Sin embargo, refleja el nivel de desconfianza que existe entre los trabajadores y las autoridades municipales.
Por su parte, funcionarios del Ayuntamiento han defendido las retenciones salariales, argumentando que corresponden a cuotas sindicales y aportaciones al fondo de ahorro.
Esa explicación no ha convencido a los inconformes, quienes exigen conocer los fundamentos y cálculos específicos de las reducciones.
Ahora tendrán que intervenir autoridades estatales
Después de la marcha y de las conversaciones sostenidas este miércoles, el conflicto permanece abierto.
De acuerdo con información proporcionada sobre el seguimiento de las negociaciones, se prevé que el lunes 26 de octubre intervengan representantes de las instancias estatales de conciliación laboral, del tribunal correspondiente y de la Secretaría de Gobierno para intentar alcanzar una solución.
La asistencia de estas autoridades y el alcance de su intervención todavía deben confirmarse oficialmente.
De concretarse, significaría que un problema laboral interno del Ayuntamiento necesitará una nueva intervención estatal para buscar una salida.
Y ahí surge otro cuestionamiento: ¿por qué el gobierno municipal no ha podido resolver durante diez meses una controversia que afecta directamente los ingresos de sus empleados?
¿En la Ciudad de México mientras sus trabajadores protestan?
La ausencia pública del alcalde durante la protesta alimentó cuestionamientos sobre sus actividades de este miércoles.
En la Ciudad de México, la presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo un encuentro con gobernadores y presidentes municipales para abordar asuntos relacionados con vivienda y simplificación de trámites.
La gobernadora Mara Lezama estuvo en la capital del país.
Sin embargo, hasta el momento no se ha confirmado que Diego Castañón haya participado en esa reunión o que se encuentre fuera de Quintana Roo.
La versión de su presunto viaje debe esclarecerse mediante su agenda oficial.
Lo que sí está documentado es que los trabajadores se manifestaron frente al Palacio Municipal, fueron atendidos por funcionarios y no obtuvieron una solución definitiva a sus demandas.
La responsabilidad no se puede delegar indefinidamente
Diego Castañón enfrenta un conflicto que ya no puede tratarse como una simple diferencia administrativa.
Hay aproximadamente 230 trabajadores que reclaman la restitución de parte de sus ingresos, una demanda colectiva presentada desde abril y una controversia que podría tener consecuencias económicas para el Ayuntamiento.
Si los descuentos son legales, el gobierno municipal tiene la obligación de demostrarlo con documentos, tabuladores y cálculos transparentes.
Si fueron indebidos, corresponde corregirlos y establecer las responsabilidades administrativas que procedan.
Lo que no resulta aceptable desde el punto de vista de la rendición de cuentas es que un conflicto de esta magnitud permanezca sin resolverse mientras los trabajadores denuncian reuniones canceladas y falta de atención del alcalde.
Diego Castañón podrá tener aspiraciones políticas, compromisos institucionales y una agenda fuera del municipio. Pero ninguna de esas actividades elimina su responsabilidad de atender los problemas del Ayuntamiento que gobierna.
La protesta de este miércoles dejó una pregunta que sigue sin respuesta pública:
¿Dónde está Diego Castañón cuando sus propios trabajadores necesitan que dé la cara?



