TULUM, Q. Roo.— La zona arqueológica de Tulum, uno de los principales atractivos turísticos del Caribe mexicano, fue escenario de una protesta pacífica encabezada por trabajadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), quienes denunciaron presuntas irregularidades en la operación del Parque Jaguar, administrado por la empresa privada Grupo Mundo Maya.
De acuerdo con los inconformes, la compañía estaría imponiendo tarifas adicionales por el acceso al sitio, incluso a sectores que por ley tienen derecho a entrada gratuita: estudiantes, docentes, personas con discapacidad y ciudadanos mexicanos los domingos. También señalaron que se han detectado boletos con precios de hasta 255 pesos, lo que consideran “inaccesible para una familia promedio”.
“La gente viene a conocer la historia, no a pagar tarifas abusivas”, expresó Juan Antonio Rodela Piedra, custodio y representante sindical, quien advirtió que la medida vulnera derechos culturales y desplaza al personal del INAH encargado históricamente de la expedición de boletos y resguardo del sitio.
Los trabajadores recordaron que prácticas similares se han intentado en otros puntos del país, como Chichén Itzá, donde la presión social logró frenarlas. En el caso de Tulum, advirtieron que los cobros excesivos afectan la imagen turística del destino y reducen el acceso de visitantes nacionales con presupuestos limitados.
La manifestación concluyó con un llamado al director general del INAH y a las autoridades federales para que intervengan, restituyan las funciones que por ley corresponden al instituto y garanticen un acceso igualitario al patrimonio cultural de la nación.






















