Chetumal.-Bajo amenazas, chantajes disfrazados de auditorías y cobros ilegales, empresarios del sur de Quintana Roo denuncian ser víctimas de una red de extorsión operada desde las entrañas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), con sede en Chetumal.
Funcionarios de esta institución estarían utilizando sus cargos para intimidar, presionar y extorsionar a empresas locales, aprovechándose del miedo y la necesidad de quienes apenas comienzan a levantarse tras años de crisis económica.
Karla Guillermina García Benítez, subdelegada del IMSS en Chetumal, y Javier Cruz Rivera, jefe regional de Afiliación y Cobranza, son señalados como los principales operadores de un esquema corrupto que convierte las auditorías en armas de presión para obtener ganancias personales.
El “negocio” detrás de las auditorías
Según testimonios recabados, todo inicia con una supuesta auditoría sorpresa. Nada de notificaciones previas ni invitaciones a regularizarse, como establece la ley.
En cambio, llega una orden directa, seguida casi de inmediato por emisarios que ofrecen “arreglos” económicos fuera de toda norma institucional.
“El mensaje es claro: pagas o te destruyen”, relató uno de los empresarios, quien prefirió mantenerse en el anonimato por seguridad.
Estos “arreglos” implican pagos en efectivo, sin recibos ni documentación, y bajo la advertencia de multas millonarias o el congelamiento de cuentas bancarias si no se accede a colaborar con la red.
Se trata de una maquinaria bien aceitada que convierte el miedo en dinero.
Un sistema operado desde arriba
El esquema no opera de forma aislada. Los denunciantes aseguran que Javier Cruz Rivera, desde su posición como jefe de Afiliación y Cobranza, es quien mueve los hilos. Él sería el encargado de emitir las órdenes internas para ejecutar auditorías dirigidas y justificar, con papeles “en regla”, lo que en realidad es un plan de extorsión encubierto.
Con su firma se legitiman procesos amañados que aparentan legalidad, pero en realidad sirven como fachada para el chantaje institucional.
Además, los empresarios señalan que el actuar de la subdelegada Karla Guillermina García Benítez se ve fortalecido por la supuesta relación sentimental que mantiene con Javier Cruz Rivera, una situación que ella misma presume como escudo de impunidad. Este vínculo, según los denunciantes, le permitiría actuar sin temor a consecuencias, al saberse protegida desde las más altas esferas de la oficina regional del IMSS.
Empresarios al límite
Constructores, hoteleros y restauranteros coinciden en que esta red de corrupción no solo vulnera sus derechos, también está ahorcando la economía del sur de Quintana Roo.
En una región que apenas intenta recuperar su ritmo económico, el miedo a represalias del IMSS se ha convertido en un obstáculo más.
“No se puede vivir con miedo a que el gobierno te destruya si no accedes a pagar lo que no debes”, declaró otro afectado. “Queremos trabajar, no ser víctimas de una red de extorsión con uniforme”.
Llamado urgente a la Federación
Ante la gravedad de los hechos, los empresarios exigen la intervención inmediata de la Dirección General del IMSS, la Secretaría de la Función Pública y la Fiscalía Anticorrupción.
Piden una investigación profunda contra Karla Guillermina García Benítez y Javier Cruz Rivera, para frenar lo que califican como un saqueo institucionalizado.
Por ahora, las oficinas del IMSS en Chetumal guardan silencio.






















