Tulum, Quintana Roo.– Un joven repartidor de un comercio de postres denunció haber sido víctima de abuso policial la noche de este jueves, luego de ser interceptado por elementos de la Policía Municipal sobre la avenida Kukulkán, a la altura de la entrada de Aldea Zama, cuando se dirigía a realizar una entrega en la zona costera.
De acuerdo con el testimonio del afectado, alrededor de las 20:00 horas uno de los agentes habría jalado la bolsa de reparto que llevaba consigo, provocando que perdiera el control y cayera de la motocicleta. Tras el incidente, el joven asegura que fue sometido, amordazado con su propio suéter, esposado y golpeado en distintas partes del cuerpo. Además, afirmó que los uniformados revisaron sus pertenencias y le sustrajeron objetos personales.
En un video difundido en redes sociales por la hermana del repartidor, se observan lesiones visibles en el rostro, abdomen, rodillas y manos, lo que evidencia la violencia con la que, presuntamente, actuaron los policías. La publicación generó indignación entre los habitantes de Tulum, quienes exigieron una investigación inmediata por abuso de autoridad.
El joven relató que en ningún momento se le explicó el motivo de la detención ni la causa de la revisión, y agregó que su motocicleta —herramienta de trabajo indispensable— también resultó dañada durante el operativo.
Según su testimonio, logró escapar del lugar pese a las agresiones y se dirigió al establecimiento donde trabaja, donde su familia constató su estado físico y acudió al punto del retén para exigir una explicación a los agentes involucrados.
Hasta el momento, las autoridades municipales no han emitido un posicionamiento oficial sobre el caso. Sin embargo, la denuncia pública ha vuelto a colocar bajo escrutinio las prácticas policiales en los retenes de la avenida Kukulkán, donde residentes, repartidores y trabajadores han denunciado presuntos abusos, extorsiones y detenciones arbitrarias.
Organizaciones civiles han advertido que este tipo de episodios vulneran los derechos humanos y la confianza ciudadana, en un municipio donde la violencia institucional se suma a la preocupación general por la seguridad pública.






















