TULUM, Quintana Roo.— El mercado inmobiliario de Tulum atraviesa actualmente una etapa de reajuste después de varios años de crecimiento acelerado impulsado por la demanda generada tras la pandemia, situación que ha comenzado a reflejarse en una disminución de ventas y cambios en las estrategias de comercialización de propiedades.
Así lo señaló Alberto Lama, asesor inmobiliario especializado en bienes raíces en la Riviera Maya, quien explicó que el auge vivido durante y después del periodo de COVID-19 detonó el desarrollo masivo de proyectos inmobiliarios en el destino.
De acuerdo con el especialista, muchos de esos desarrollos fueron concluidos y entregados, mientras otros permanecen inconclusos, generando actualmente una sobreoferta de unidades, principalmente estudios y departamentos de dimensiones reducidas.
“Estamos pasando por un momento de reajuste”, afirmó Alberto Lama al referirse al comportamiento actual del sector inmobiliario en Tulum.
Indicó que la construcción acelerada de este tipo de inmuebles provocó un exceso de oferta que hoy impacta directamente en la disminución de la demanda y en la desaceleración de operaciones de compra y venta.
A ello se suman otros factores que han influido en el comportamiento del mercado, como la presencia de sargazo, temporadas de baja afluencia turística y diversos retos relacionados con infraestructura y servicios en el municipio.
El asesor inmobiliario consideró que este escenario obliga también a modificar la forma en que se promueven las propiedades en Tulum.
Explicó que durante varios años la principal estrategia comercial estuvo enfocada en prometer altos retornos de inversión mediante plataformas de renta vacacional; sin embargo, reconoció que las condiciones actuales del mercado no siempre permiten cumplir esas expectativas.
Por ello, recomendó que los desarrollos comiencen a orientarse más hacia personas interesadas en adquirir una segunda residencia o establecerse de manera permanente en el destino, en lugar de enfocarse únicamente en inversionistas que buscan ganancias rápidas.
“Hoy el enfoque debe cambiar hacia ofrecer calidad de vida y espacios para vivir, no solo vender expectativas de rentabilidad”, señaló.
Pese a la desaceleración que enfrenta actualmente el sector, Alberto Lama expresó confianza en el potencial de recuperación del municipio durante los próximos años.
Destacó que Tulum ha evolucionado y actualmente atrae cada vez más familias interesadas en residir de manera permanente, situación que ha incrementado la demanda de viviendas más amplias, fraccionamientos residenciales y espacios mejor adaptados a la vida cotidiana.
Consideró que esta transformación fortalece el potencial del destino como un lugar para desarrollar proyectos de vida y no únicamente como un mercado enfocado al turismo de corta estancia o la inversión especulativa.






















