TULUM.— La zona arqueológica de Cobá reabrió oficialmente el ascenso a la pirámide Nohoch Mul, considerada la más alta de toda la península de Yucatán, con aproximadamente 42 metros de altura. Con esta medida, visitantes y habitantes recuperan la posibilidad de contemplar una de las vistas más emblemáticas del mundo maya.
La reapertura llega acompañada de una nueva escalinata de madera diseñada para garantizar un ascenso seguro sin alterar los elementos originales del monumento. Este acceso fue aprobado por el Consejo de Arqueología del INAH y desarrollado bajo estándares internacionales de conservación, luego de que la subida fuera suspendida en 2019 debido al deterioro ocasionado por el tránsito masivo de turistas.
Como parte de los trabajos recientes, el proyecto arqueológico precisó la fecha de fundación de Cobá: 12 de mayo del año 569 d.C. Este dato refuerza la relevancia histórica del sitio como una de las ciudades mayas más importantes del noreste peninsular durante el periodo Clásico.
La arqueóloga Julieta Ramos Pacheco, jefa de campo del Programa de Mejoramiento de Zonas Arqueológicas, detalló que la nueva estructura de acceso cuenta con dos metros de ancho y entrecalles de un metro, lo que permitirá un flujo ordenado y seguro tanto para la subida como para la bajada. Antes de su instalación, se realizó un levantamiento topográfico escalón por escalón para asegurar la compatibilidad técnica con la morfología original de la pirámide.
Los trabajos fueron ejecutados por ejidatarios de Noh Bec, expertos en el manejo de maderas regionales como tzalam, caoba, parota y chicozapote, elegidas por su resistencia y durabilidad en condiciones ambientales adversas.
Durante la ceremonia de reapertura, Atilano Huicab Nájera, representante ejidal de Cobá, destacó el valor cultural de este momento para la comunidad:
“Hoy honramos a los abuelos que labraron esta tierra. Nuestra historia no está enterrada, está caminando con nosotros. Que esta escalinata sea una invitación a mirar hacia la grandeza de nuestros orígenes”.
Con esta acción, Nohoch Mul recupera una de sus funciones históricas más simbólicas: permitir a los visitantes ascender y contemplar el paisaje selvático desde la estructura más imponente del territorio maya peninsular. Prestadores turísticos de la zona consideran que este paso impulsará la actividad económica local y fortalecerá el vínculo entre comunidad, patrimonio y visitantes nacionales e internacionales.






















