JOSÉ MARÍA MORELOS, Quintana Roo.- Las lluvias registradas en las últimas semanas han propiciado una fuerte proliferación de moscos en las zonas agrícolas de José María Morelos, situación que comienza a afectar las jornadas de trabajo de los productores, quienes aseguran que este año la presencia de estos insectos ha sido mayor que en temporadas anteriores.
El agricultor Demetrio Mukul Canché explicó que la acumulación de agua en parcelas y terrenos bajos ha generado las condiciones ideales para la reproducción de moscos, especialmente en áreas donde los encharcamientos tardan más tiempo en desaparecer.
Comentó que esta situación dificulta actividades esenciales como la limpieza de terrenos, el deshierbe, la siembra y el mantenimiento de los cultivos, ya que en algunos momentos la cantidad de insectos obliga a suspender temporalmente las labores o a trabajar utilizando repelentes y ropa de manga larga para reducir las picaduras.
Mukul Canché señaló que las primeras horas de la mañana y el atardecer son los periodos en que la presencia de moscos es más intensa, por lo que varios productores han optado por modificar sus horarios de trabajo para aprovechar los momentos del día con menor actividad de estos insectos.
No obstante, indicó que las necesidades propias de los cultivos impiden en muchas ocasiones cambiar las jornadas laborales, por lo que los campesinos deben adaptarse a las condiciones del clima para cumplir con las actividades programadas.
El productor agregó que, además del aumento de moscos, la humedad también favorece la presencia de otros insectos que pueden afectar algunos cultivos, motivo por el que mantienen vigilancia constante en sus parcelas para prevenir daños.
Explicó que las picaduras representan una molestia permanente para quienes trabajan en el campo, generan incomodidad y obligan a realizar pausas frecuentes, reduciendo el tiempo efectivo de trabajo y retrasando algunas labores agrícolas.
Los productores esperan que, conforme disminuyan las lluvias y los terrenos comiencen a secarse, también se reduzca la población de moscos, permitiendo retomar las actividades del campo en mejores condiciones durante el resto de la temporada agrícola.






















