TULUM, Quintana Roo.— Tras el ataque del cocodrilo conocido como “Panchito” a un visitante en el cenote Manatí, autoridades municipales de Tulum anunciaron que buscarán restringir actividades turísticas relacionadas con el nado, buceo y acercamiento con cocodrilos en cenotes, manglares y cuerpos de agua donde habitan estos reptiles.
El caso volvió a exhibir la falta de regulación en algunos espacios naturales del municipio, donde durante años se promovió la convivencia cercana entre turistas y fauna silvestre, particularmente cocodrilos, sin protocolos visibles de seguridad ni controles estrictos para evitar riesgos.
La colaboradora de la Dirección de Sustentabilidad Ambiental de Tulum, Rocío Peralta Galicia, informó que actualmente se trabaja de manera coordinada con Protección Civil para definir medidas preventivas y establecer qué actividades podrán permitirse dentro de cenotes y zonas de manglar donde exista presencia constante de estos animales.
Entre las acciones contempladas se encuentra la colocación de señalética informativa y restrictiva, además de posibles limitaciones al ingreso o permanencia en áreas consideradas de riesgo.
“Se están realizando recomendaciones en conjunto con Protección Civil para definir actividades permitidas y restringidas dentro de estas áreas naturales”, explicó Rocío Peralta Galicia.
Las autoridades reconocieron que durante años se normalizó la interacción entre visitantes y cocodrilos en distintos puntos turísticos de Tulum, donde incluso se difundían fotografías y promociones de turistas nadando o acercándose a estos reptiles como parte de experiencias recreativas.
Especialistas ambientales han advertido de manera reiterada que alimentar, perseguir o intentar convivir con cocodrilos altera su comportamiento natural y aumenta el riesgo de ataques.
Tras el incidente, las autoridades también confirmaron que “Panchito” no será retirado de su hábitat natural, al tratarse de una especie protegida y debido a que el ataque ocurrió dentro de un entorno donde el animal habita naturalmente.
En ese sentido, señalaron que las medidas deberán enfocarse principalmente en regular la conducta humana y reforzar la prevención, en lugar de intervenir contra el ejemplar.
Asimismo, Rocío Peralta Galicia indicó que se establecerá coordinación con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente debido a que los cocodrilos se encuentran protegidos bajo la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010.
El caso ha reactivado el debate entre ambientalistas, habitantes y prestadores de servicios turísticos sobre el impacto del crecimiento turístico en los ecosistemas de cenotes y manglares de Tulum, así como sobre la necesidad de establecer reglas más estrictas para evitar nuevos incidentes relacionados con fauna silvestre.






















