JMM.-Productores de temporal en la zona del kilómetro 50 han comenzado con la quema de sus terrenos para dar inicio a la siembra de maíz, como parte de la práctica tradicional conocida como tumba, roza y quema. Así lo informó Eliodoro Mex Colli, campesino y conocedor de las costumbres agrícolas de la región.
“tradicionalmente se realiza en estos meses. Ya inició con la quema de la milpa tradicional. Hasta ahora, hay actividad en varias zonas del kilómetro 50”, indicó Mex Colli, quien precisó que, aunque algunos ya comenzaron, las lluvias aún no se presentan de manera regular, por lo que los agricultores esperan que lleguen a finales de mayo o principios de junio para poder sembrar.
El también beneficiario del programa Sembrando Vida explicó que actualmente se estima un avance del 30% entre los productores de temporal. “Muchos están limpiando cañadas, haciendo sus guardarrayas, algunos ya quemaron. El productor de temporal no descansa, está echándole ganas con sus propias fuerzas”, expresó.
Sobre la superficie destinada a la siembra de maíz, Mex Colli detalló que la mayoría de los campesinos siembran entre una y cuatro hectáreas. “Es parte de la tradición y costumbre. Aunque el esfuerzo es mucho, no dejamos de sembrar un poco de maíz cada año”, señaló.
No obstante, lamentó que programas federales como Sembrando Vida hayan generado complicaciones para quienes también trabajan como productores de temporal. “Muchos aprovecharon para entrar al proyecto, pero la normativa los sacó de sus costumbres. Eso ha complicado la producción”, dijo.
Además, denunció que recientemente, y sin previo aviso, los productores inscritos en Sembrando Vida fueron excluidos del programa Procampo, lo cual considera un golpe injusto para el campesinado. “Es muy lamentable. Los altos funcionarios de la Secretaría de Bienestar y de otras dependencias encargadas del campo les quitaron ese apoyo sin explicación”, criticó.
Pese a las adversidades, Mex Colli aseguró que los agricultores continúan trabajando con empeño. “Aún con complicaciones y sin suficiente apoyo, el productor de temporal sigue sembrando por amor a su tierra y a sus tradiciones”, concluyó.






















