José María Morelos, Q. Roo. – La producción de papaya en el municipio atraviesa una de sus etapas más complicadas en los últimos años debido a la falta de acompañamiento técnico, planeación agrícola y coordinación institucional, factores que han provocado una reducción significativa en las superficies cultivadas y limitado el crecimiento del sector.
Así lo advirtió Edilberto Medina Ortegón, representante del Sistema Producto Papaya, quien lamentó que la ausencia de programas de apoyo y asesoría técnica ha dejado a los agricultores en desventaja frente a los retos del mercado y las condiciones del campo.
“Antes trabajábamos de la mano con instancias como la CEDAR y la SADER, lo que nos permitía acceder a proyectos, capacitaciones y asesorías especializadas. Hoy ya no existe esa facilidad, y el productor hace lo que puede con la información que tiene”, señaló Medina.
Caída en la producción y falta de planeación
Uno de los principales problemas, explicó, es que muchos agricultores siembran en fechas que consideran convenientes sin atender recomendaciones técnicas específicas, lo que afecta la calidad y cantidad de la cosecha.
Esta situación ha derivado en una caída drástica en la superficie sembrada, que pasó de extensas áreas de cultivo a zonas mucho más reducidas en comparación con años anteriores.
“Estamos hablando de muy pocas hectáreas en comparación con lo que se sembraba antes. El precio se mantiene favorable, entre 10 y 12 pesos el kilo en campo, pero la producción ya no alcanza para que el productor dé el siguiente paso”, explicó.
Plagas, enfermedades y falta de respaldo
Además de la falta de planeación, enfermedades y plagas siguen representando un problema grave para los cultivos. Sin respaldo técnico ni programas de apoyo efectivos, los agricultores deben enfrentar estos retos de manera individual, lo que impacta directamente en la rentabilidad y competitividad del sector.
A pesar de este panorama, Medina destacó que la producción de papaya sigue teniendo un carácter comercial y que muchos productores buscan estrategias para mantenerse a flote, aprovechando las temporadas de mejores precios.
“El productor inteligente siempre busca los mejores precios y aprovecha las temporadas altas, pero sin una planeación integral es muy difícil sostener el crecimiento”, concluyó.






















