JOSÉ MARÍA MORELOS, Quintana Roo.— Aunque la papaya continúa siendo uno de los cultivos con mejores perspectivas de rentabilidad en la zona maya de Quintana Roo, cada vez son menos los productores que deciden sembrarla debido a los elevados costos de producción, las enfermedades que afectan las plantaciones y la escasez de mano de obra en el campo.
Edilberto Medina Ortegón, exdirigente de la SPR Ch’i May del ejido Candelaria y productor vinculado desde hace años a las actividades agrícolas de la región, explicó que la superficie dedicada al cultivo de papaya ha disminuido considerablemente en comparación con décadas anteriores, cuando este producto ocupaba extensas áreas de siembra en José María Morelos.
Señaló que uno de los principales problemas que enfrentan actualmente los agricultores es la propagación de enfermedades y plagas que dañan las plantaciones, situación que ha complicado la producción incluso en comunidades tradicionalmente papayeras como Candelaria.
A ello se suma la dificultad para conseguir trabajadores suficientes para realizar labores de mantenimiento, cosecha y cuidado de los cultivos, problemática que afecta cada vez más al sector agrícola de la región.
Sin embargo, quienes continúan apostando por la producción de papaya encuentran actualmente un escenario favorable en el mercado.
De acuerdo con Medina Ortegón, el kilogramo de papaya se comercializa actualmente entre siete y ocho pesos, precio que representa una oportunidad atractiva para los productores que logran mantener sus cultivos en buenas condiciones y superar las dificultades sanitarias y operativas.
No obstante, reconoció que iniciar una plantación requiere inversiones elevadas que no todos los agricultores están en posibilidades de asumir.
“El establecimiento de una hectárea puede costar entre 250 mil y 300 mil pesos, dependiendo del manejo y las condiciones de producción”, explicó.
El productor indicó que este nivel de inversión implica un riesgo importante, especialmente para pequeños agricultores que enfrentan incertidumbre climática, altos costos de insumos y problemas fitosanitarios.
Pese a la reducción en las áreas sembradas, la papaya continúa representando una fuente de ingresos para decenas de familias de José María Morelos y mantiene su importancia dentro de la actividad agrícola del municipio.
La permanencia de este cultivo refleja también la resistencia de productores que, frente a las dificultades económicas y operativas del campo, continúan apostando por una actividad que durante décadas ha formado parte de la identidad agrícola de la región maya de Quintana Roo.























