Chetumal.-“El no dar para los refrescos” costó el corte del suministro de energía eléctrica a un microempresario de Chetumal hace 12 días.
En consecuencia realizó una protesta afuera de las instalaciones de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) e inició un proceso por presunta corrupción ante el Órgano Interno de Control. Denunció que eso proviene del Área de Reconexiones.
El micro empresario Luis Ortiz Cardín denunció que hace menos de dos semanas personal de la paraestatal acudió a hacerle una notificación a su negocio situado en la calle Héroes de Chapultepec, entre Independencia y Francisco I. Madero, de la Colonia Centro de Chetumal.
Allí le pidieron “para los refrescos” pero no accedió y en consecuencia vino el corte al suministro eléctrico.
Al solicitar la reconexión, le dieron a conocer que tenía dos adeudos de diciembre y enero. Pero al hacer la revisión se corroboró que no existían.
“Asumo sin comprobarle pero con claridad, esto obedece a mi terquedad inicial de no dar para los chescos y vino el corte inmediato… Los que fueron es ese momento eran gente de la CFE, de los que andan en las camioneta… Me imputaban un pago pendiente de diciembre y enero pero no debo un solo centavo”, expuso.
Ortiz Cardín reiteró que tales pagos fueron solventados los días 25 de enero y 27 de febrero, como demuestran los comprobantes.
Manifestó que desde hace 11 días ha solicitado se resuelva su problema pero el personal de Reconexiones ha hecho caso omiso.
“El personal de 071 y cajeras muy amables pero no pueden resolverme y me han manifestado su extrañeza por el caso pues no hay razón para evitar la reactivación del servicio… Un ingeniero de apellido Manríquez es el que no ha atendido el asunto”, destacó.
Desde ese entonces la empresa del supuesto afectado está sin operar y las pérdidas son elevadas, pero todavía no cuantificadas.
Inició su protesta afuera de la CFE en Chetumal y pese a la invitación del personal se negó puesto que en reiteradas ocasiones le han mentido y continuará con su procedimiento ante el Órgano Interno de Control.
Afirmó que solo sostendrá diálogo con el representante de la CFE regional.
“No tenemos energía ni para hacer funcionar el baño menos para otras cosas… Por eso mi padre de 91 años está de arrimado en otra casa”, acusó.




















