jmm.-El aumento en el costo de refacciones y combustible ha encendido focos de alerta entre los prestadores del servicio de mototaxis en José María Morelos. Sin embargo, cualquier posibilidad de ajustar tarifas podría impactar directamente a los usuarios, quienes actualmente pagan 10 pesos por persona. Ese es el planteamiento central de Pedro Puc Dzib, líder de mototaxis de la UNORCA, al analizar el escenario actual.
Puc Dzib señaló que, antes de cualquier decisión, mantienen comunicación permanente con IMOVEQROO y con otros dirigentes de cooperativas, especialmente ante la posible reincorporación de taxis del FUTV cuya operación había estado detenida debido a la exigencia de unidades más recientes.
El dirigente insistió en que un aumento tarifario no puede plantearse de manera improvisada y, menos aún, sin antes concientizar a los propios mototaxistas. La prioridad —dijo— es evitar golpes a la economía de las familias, pero también garantizar un servicio digno y sostenible.
Uno de los problemas más delicados, explicó, proviene de los operadores conocidos como “martillos”, quienes no pertenecen a ninguna cooperativa y operan sin reglas ni control. Algunos incluso se niegan a levantar pasaje si no son dos o tres personas, práctica que deteriora la imagen del transporte público y genera molestia entre los usuarios.
Además del aspecto económico, Puc Dzib recalcó la necesidad de reforzar la disciplina interna, mejorar la presentación de los conductores, mantener las unidades en buen estado y asegurarse de que el servicio responda realmente a las necesidades de la ciudadanía.
Con miras a enero de 2026, las organizaciones revisarán alternativas y propuestas. Pero cualquier determinación —advirtió— deberá surgir solo después de sensibilizar a los 446 prestadores formales y de analizar a fondo la operación de cerca de un centenar de martillos, a quienes atribuyen la mayoría de las malas prácticas.






















