Productores enfrentan pérdida de cultivos por la ausencia de asistencia técnica y control fitosanitario; más de 100 mil hectáreas afectadas, advierte especialista.
José María Morelos, Quintana Roo.– La producción agrícola del municipio atraviesa una de sus etapas más difíciles debido a la falta de asistencia técnica y al escaso respaldo institucional, lo que ha provocado el deterioro sostenido de los cultivos y el abandono de tierras de siembra.
El ingeniero agrónomo Ángel Gómez Tox advirtió que la carencia de programas de apoyo y asesoría especializada está afectando tanto a pequeños productores como a las principales actividades del sector rural.
“El campo está muy abandonado. Los precios y apoyos nunca han sido respetados. Mientras los sectores comerciales reciben respaldo, las comunidades rurales operan sin asesoría ni seguimiento técnico como antes”, señaló.
Más de 100 mil hectáreas afectadas por plagas
El especialista informó que actualmente más de 100 mil hectáreas de cultivo se encuentran afectadas por plagas como el gusano cogollero, el trips y otras especies que dañan los sembradíos.
La situación, dijo, se agrava por la disminución de depredadores naturales —como zorros o mapaches—, cuya ausencia ha permitido la proliferación de insectos nocivos.
A ello se suma la escasez de insumos agrícolas y la falta de programas de control fitosanitario, lo que ha incrementado las pérdidas económicas de los campesinos.
“No hay técnicos que acompañen al productor ni materiales suficientes para contener las plagas”, puntualizó.
Urge reactivar la asistencia técnica y distribución equitativa de apoyos
Gómez Tox consideró indispensable que los tres niveles de gobierno intervengan de manera coordinada para reactivar la asistencia técnica permanente y garantizar la entrega equitativa de apoyos, evitando el acaparamiento de recursos.
“Si cada campesino tuviera su parte justa, el campo volvería a ser productivo”, sostuvo.
El agrónomo advirtió que, sin una estrategia integral de rescate rural, el abandono del campo continuará aumentando, debilitando la economía agrícola regional y reduciendo la capacidad productiva del municipio.






















