Tulum, Quintana Roo.– En plena temporada de anidación, especialistas en conservación advierten que la presencia de perros sueltos y el incremento de basura en las playas representan una amenaza creciente para las tortugas marinas que llegan a desovar en el litoral de Tulum.
De acuerdo con Rocío Peralta, bióloga y coordinadora del programa Kanan Ak, los ataques de animales domésticos y la contaminación por desechos humanos se han convertido en los principales factores de pérdida de nidos y crías.
“Hemos registrado casos diarios de perros que escarban la arena y se comen los huevos. Es una situación crítica, porque además las heces y los residuos en la playa alteran el hábitat natural”, explicó la especialista durante una jornada de liberación en playa Conchitas.
Amenaza directa a especies protegidas
El programa Kanan Ak —cuyo nombre en maya significa “protectores de tortugas”— mantiene este año cerca de 80 nidos activos, principalmente de tortuga verde y caguama, ambas especies catalogadas como en peligro de extinción.
La temporada de anidación inició en mayo y se extenderá hasta noviembre, con liberaciones nocturnas diarias que dependen del ritmo natural de eclosión.
Peralta subrayó que, aunque existe un Comité Municipal de Protección a las Tortugas Marinas, integrado por siete campamentos locales, las labores de conservación requieren del apoyo ciudadano para tener éxito.
“Pedimos a la población que evite llevar mascotas a la playa, que no deje basura y que utilice luces rojas en lugar de blancas, para no desorientar a las tortugas”, puntualizó.
Conservación bajo vigilancia federal
En el caso del Parque del Jaguar, detalló que la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) es la encargada del monitoreo dentro de la Reserva del Caribe Mexicano, donde se concentra una parte importante de los nidos bajo resguardo federal.
El programa Kanan Ak, con 23 años de trabajo ininterrumpido, combina monitoreo, rescate y educación ambiental. Además, prepara el Festival de la Tortuga Marina 2025, que se realizará del 25 al 27 de octubre en Akumal, Chemuyil y Xcacel, con actividades culturales, exposiciones y liberaciones públicas.
“Cada huevo que protegemos es una oportunidad para que las nuevas generaciones sigan viendo tortugas en nuestras costas”, concluyó Peralta, al insistir en que la conservación depende tanto de las instituciones como de la conciencia colectiva.






















